AMARÁS A DIOS Y AL PRÓJIMO CON TODO TU CORAZÓN Y TU SER
Día de comunidad, solidaridad y alegría compartida.
Hoy la comunidad parroquial de Guadalupe, en Badajoz, se ha vestido de fiesta, con sus mejores galas y sus mejores viandas, para escuchar lo mejor del evangelio: el puro mandato de las entrañas de Dios para que seamos entrañables como él es entrañable, el amor profundo del hombre agradecido y agraciado ante Dios, que se hace hermano de todos al contemplar como ese amor divino nos hace iguales en dignidad y justicia, aunque seamos realmente distintos.
A tope y con gozo
Hoy la comunidad estaba a tope: ancianos, mayores, padres, jóvenes, niños, profesionales, amas de casa, familias de Aspaceba y Apnaba… un colorido lleno de vida y de luz. Parroquia por los cuatro costados, evangelio a pie de calle, Y de la misa a la mesa, esa mesa llena de generosidad y de entrega, de preparación y cuidado, de generosidad desbordante y de acogida sobrepasada. Un ambiente de familia y sociedad querida, de espíritu y verdad, de deseos de darle a nuestros pequeños una referencia de interioridad y de espíritu verdadero, al estilo de Jesús de Nazaret.
Escenas evangélicas
Hoy recordaba tres momentos evangélicos que se reproducían entre nosotros: cuando Jesús ante la multitud tenía que recurrir a la barca de los discípulos para poder hablar a todos, hoy hemos tenido que poner los altavoces exteriores para que pudieran seguir la celebración desde la calle: cuando los apóstoles querían separar a los niños porque eran molestos y y Jesús pidió que los dejasen llegar hasta él y los puso como ejemplo para entrar en el Reino de Dios; y al Jesús que se acercaba a aquellos que la sociedad ponía al lado del camino y los traía al centro para que todos pusieran su corazón en ellos, a los paralíticos, limitados, diferentes… así ha sido hoy con todos los miembros de Aspaceba, Apnaba y otros centros que han compartido la mesa eucarística y la del pan , enriqueciéndonos con su realidad propia y original.
Las palabras de amor y vida de una madre
Nos ha sobrepasado el testimonio agradecido de una madre de Apnaba, nunca olvidaremos las palabras de vida, el testimonio que nos ha dado cuando nos ha hablado de que sus hijos con autismo han sido y son verdaderos maestros de vida y verdad para ella y para muchos: en su debilidad, ternura, sinceridad, verdad. La verdad del Evangelio que se hace fuerte en los débiles.
El reto: Una iglesia misionera y en salida, abierta y comprometida.
El reto es seguir construyendo comunidad de vida y de amor desde lo diario y lo concreto, allí hoy estaban casi doscientos niños en proceso catequético, ellos se merecen un buen traspaso de espíritu y de vida evangélica, nos han dicho que les ayudemos a crecer en el seguimiento de Jesús, que ellos quieren ser parte vida y activa de la comunidad. Abramos los oídos y el corazón a esta llamada de Dios que tan fuerte se expresa en su mirada y en su sonrisas, así como en su inquietud y en su travesura. No nos molesta, nada de nada, al revés los necesitamos para seguir creyendo y esperando. Por eso estamos dispuestos a entregar tiempo, fuerza, ilusión, ganas para que experimenten y encuentren una imagen de Dios ajustada al corazón de Jesús de Nazaret, y puedan reconstruirla a base de pedazos de sentimientos y emociones bien fundamentadas, más allá del miedo y las puras formas, en el encuentro con la persona de Cristo y en sus vivencias personales y comunitarias. La de hoy era una estampa dominical parroquial en la que ellos veían que eso de que le decimos que la Iglesia es una familia, que la parroquia es su casa, que ellos son importantes para nosotros es verdad y se puede sentir. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible y nos ayudáis a mantener viva la esperanza de que es posible caminar con nuestros niños para que sean entrañables y almados como su buen Dios.
Video: Preparando las mesas