Comienza un nuevo curso, con sus certezas y sus incertidumbres. Estoy convencido de que los padres podemos hacer muchas cosas para mejorar eso que llamamos “escuela”, “colegio” o “instituto” al que asisten nuestros hijos, porque realmente la escuela, colegio o instituto son mejorables tal y como mejorables somos los padres educando.
La relación entre padres y profesorado juega un papel importante en el éxito escolar. Es verdad que este tema tiene mucha “tela que cortar”, pero vamos a empezar con algo más que buenas intenciones. Ahora que nuestros hijos empiezan el colegio, hay seis cosas que les tenemos que decir:
1.- Tu maestro, tu maestra, todos los profesores tienen un trabajo complejo, muy complicado que es el de ayudarte a desarrollar todas tus competencias. Con su trabajo nos ayudan y colaboran con nosotros, tus padres, a hacer posible esta tarea.
2.- Así que no olvides que una maestra, un maestro:
-No es perfecto, pero aprende a no fijarte en sus defectos, y valora el resto, que son sus virtudes.
–No es sabio, pero aprende a aprender de lo que sabe. Con un poco que aprendas de cada uno de ellos, obtendrás mucho.
–No es un juez ecuánime pero aprende a respetar, aprende a expresar tus ideas, y a aceptar sus decisiones.
–No es un mago, pero aprende que aprender es mágico.
–No es infalible, pero aprende que no sólo se equivocan los que aprenden sino también los que enseñan a los que aprenden.
3.- Tu maestro, tu maestra, tienen un trabajo muy difícil, todos esperan de ellos que te enseñen a leer, escribir, sumarrestarmultiplicardividir, ríos y montañas, sintagmas, predicados y además hábitos saludables, valores democráticos, seguridad vial, ecología, respeto a la diversidad… y por otra parte, tienen que tener tiempo para enseñarte a pensar porque, querido hijo, Ikea no amueblará tu cabeza.
4.- Por todo esto, intenta querer a tu maestra, a tu maestro y quiérelos como si fuera yo. La forma de querer a un maestro solo requiere tu respeto. Esfuérzate en esta tarea tan agradable que es querer respetando.
5.- Quiérelo gratis, sin esperar nada porque lo que un maestro o maestra da no se te olvidará, para bien o para mal, el resto de tu vida.
6.- Yo te prometo también que me esforzaré por hacer lo mismo que tú.
Si tu valoras al profesorado tus hijos lo harán tambien. Si tu valoras a los maestros y maestras te será más facil hablar con ellos cuando surjan las diferencias. Si tu valoras al profesorado estarás contribuyendo a una mejor escuela.
Feliz curso…, y que la “fuerza” nos acompañe a todos.