Quizás el titular lleve a engaño, porque no voy a hablar de un castillo que esconde un becerro de oro… sino de siete. Y seguramente me quede alguno en el tintero. El Becerro de Oro, símbolo de la idolatría, no desentona en tierras extremeñas, que rezaron a otros dioses antes y durante la implantación del […]