Hoy me apetecía reflexionar sobre la importancia que tienen para mí, los detalles.
¿Os consideráis personas detallistas? ¡A mí me encantan!
Cuando compro un regalo, o me regalan algo, no me quedo con el objeto material. Para mí, eso es lo de menos. Esta es una de mis frases preferidas: “Estúpido es creer que el regalo está dentro del paquete, siempre, siempre, siempre, son las manos que lo entregan”
Valoro el tiempo que ha dedicado esa persona en hacerme esa pequeña sorpresa, que cómo bien se dice: “valora a quién te dedica su tiempo, porque es algo que nunca recuperará”.
Muchas veces no es cuestión de gastar dinero. Una llamada, una visita sorpresa,
un ¿qué tal estás hoy?, preparar esa cena que tanto le gusta a la otra persona, llevar un desayuno a tu compi de trabajo, un mensaje de ánimo, … y así podría decir miles de cosas más.
No hace falta que sea un día especial, ni Reyes, ni cumpleaños, ni aniversarios… ¡CUALQUIER DÍA ES BUENO PARA SORPRENDER A LA GENTE QUE QUIERES!
Recordemos que hemos venido aquí a ser felices, y entre todos, sería más fácil.
¿Hay algo más bonito que ver a las personas de tu alrededor con una sonrisa? Para mí, no.