Tengo una amiga que siempre se estaba quejando por que los calcetines de deporte de sus hijas tenían las plantas de color grisáceo. Por mucho que los lavara una y otra vez, no había manera que los calcetines quedarán blancos por completo. Así que comenzó a probar todos los trucos que llegaban hasta sus oídos y, por fin, encontró la solución. Ahora mete la mitad de una pastilla de jabón verde en el bombo de la lavadora, junto a la ropa, y utiliza normalmente el resto de productos. Usa el detergente y el suavizante igual que siempre. Dice que el resultado es perfecto y que los calcetines y el resto de ropa clara de las pequeñas lucen ahora un color blanco total, sin manchas de ningún tipo. Susana, que así se llama nuestra lectora, insiste en que la temperatura del agua siempre debe oscilar entre los 30 y los 40 grados.