Si tienes en cuenta un par de trucos y cuidas un poquito el abeto que te hayas comprado como árbol de Navidad, podrás replantarlo y utilizarlo de nuevo en las Navidades de 2006. Pregunta en el establecimiento donde lo adquieras si el árbol tiene suficiente raíz para replantarlo cuando terminen las fiestas y observa si el cepellón está en buen estado. Cómpralo en una maceta para mantenerlo como planta de interior y elígelo en un tiesto grande para que sea capaz de drenar el exceso de agua si lo riegas demasiado. Mima el árbol regándolo a diario, alejándolo de los calefactores y privándole de un exceso de bombillas. Necesita aire fresco, así que sácalo varias horas a la terraza o deja abierta alguna ventana. Pódalo durante el transplante siempre que esté seco y repite el recorte varias veces para mayor densidad del follaje y evitar enfermedades de hongos y bacterias.