Si eres de los que se deja guiar por la forma del frasco a la hora de comprar una colonia o te encanta la forma del bote de un aroma especial, puedes reutilizarlo para otras esencias. Todo lo que tendrás que hacer es lavar el frasco a fondo con agua caliente y jabón, déjalo secar y guárdalo durante un par de días en el congelador. Habrás conseguido eliminar el olor por completo. Otra manera de eliminar el olor de cualquier frasco consiste en llenarlo con zumo de limón y agua. Déjalo reposar durante toda la noche. Al día siguiente, ya podrás llenarlo con cualquier otro líquido sin que se mezclen los aromas. Prueba este truco en cualquier frasco con pulverizador y utiliza una jeringuilla para introducir la mezcla de agua con limón, sacarla y rellenar con la colonia. Así podrás conservar el frasco de una colonia que te regalaron.