El día a día de las mujeres españolas cambió en 1956, cuando el ingeniero aeronáutico Manuel Jalón inventó la fregona. El español aplicó entonces los cepillos que utilizaban para barrer en Norteamérica a unas fibras de algodón torcidas que absorberían el líquido. Hasta ese momento, las mujeres se veían obligadas a fregar de rodillas y era un trabajo tan ingrato que muchas mujeres nunca realizaban delante de sus maridos. Afortunadamente, Jalón convenció a una empresa de Zaragoza para que adaptara su maquinaria con el fin de que pudiera fabricar fibras de algodón absorbentes y colocarlas a los palos. En los dos primeros años se vendieron 15.000 fregonas y en 1959 la cifra se elevó a 30.000 artilugios. Hoy la vida no se entiende sin este utensilio, que este año celebra el 50 aniversario desde su creación.