Si añoras el café de las antiguas cafeteras, conocidas como italianas, y acabas de encontrar la que casi desterraste al hacerte con una de las eléctricas, puedes seguir un sencillo truco para ponerla de nuevo en marcha. Para limpiarla en profundidad, prueba a introducir en la cafetera un poco de vinagre caliente mezclado con un buen puñado de sal gorda. Déjala reposar un rato. Agítala vigorosamente y aclárala con agua. Habrás recuperado la cafetera antigua. Si volverás a guardar la cafetera varios días y quieres asegurarte de que no cogerá olores o humedades, mete dentro dos o tres terrones de azúcar antes de cerrarla. La encontrarás como la dejaste. El mejor remedio para eliminar los malos olores en teteras y cafeteras consiste en calentar agua con unas cucharadas de bicarbonato en ellas. Conseguirás ‘espantar’ los olores desagradables.