A pesar de la gran variedad de ambientadores que existen ya en el mercado hay quien no da con el suyo y prefiere buscar los naturales. Una buena manera de perfumar tu hogar consiste en introducir en la bolsa de la aspiradora un algodón empapado en aceite aromático. Así, perfumarás la casa a la vez que quitas el polvo. Si tu probema es el humo del tabaco, coloca velas por la casa para que absorban el humo o deposita arena en los ceniceros. Pero, si lo que de verdad quieres es aportar tu propio olor a la casa, aprovecha el ventilador. Sólo tienes que colocar delante del aparato una barra de tu desodorante habitual. Bastarán cinco minutos para que tu casa esté freca y con buen olor. Para ambientar los armarios, sólo tienes que colocar dentro un trocito de piel de limón planchada por la parte interna, la de color blanco.