>

Blogs

Marta Pérez Guillén

Línea de Consumo

Leche desnatada para la lencería de seda

Cuando la lencería de seda haya perdido su suavidad o veas que está perdiendo se delicadeza, prueba a sumergirla durante 30 minutos en leche desnatada. A continuación, lávala con agua tibia y jabón y aclara varias veces sin retorcer la prenda. Para aportar brillo a cualquier prenda de seda, nada mejor que añadir una cucharada de azúcar al agua del lavado. Para lavarlas, un buen método consiste en preparar un agua jabonosa, ya sea con jabón en escamas o fundiendo en el agua un trocito de jabón en blanco. Para el proceso, es también mejor lavar sin frotar, simplemente apretando. Hay que enjuagar con abundante agua y, si quieres avivar los colores, da un último aclarado con agua ligeramente avinagrada. Si tu problema es que el vestido de seda se pega el cuerpo por la electricidad estática, pasa una percha metálica entre el vestido y la ropa interior.

Por Marta Pérez Guillén

Sobre el autor

Periodista por vocación. Pasota ilustrada de libre convicción, que escribiré en este blog de lo último de lo último, que mañana se convierte en lo necesario, y pasado ya está de moda. Sobre los trucos infalibles de la abuela, de la vecina. De todo lo que nos resulte útil para facilitar nuestra vida y que resulte divertida. Sobre cómo sobrevivir a las excentricidades y cómo convivir con las costumbres. Sobre todo esto, y más sorpresas girará este blog.


noviembre 2006
MTWTFSS
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930