Se llama Simon Rhymes y su invento, Bulded Egg Maker (BEM), consigue preparar huevos cocidos sin necesidad de usar agua. ¿Cómo se consigue entonces ‘hervir’ los huevos? Pues gracias a unos bombillos halógenos de alta potencia que contiene el aparato. En seis minutos, los huevos estarán listos, aunque el tiempo depende del grado de cocción deseado. El invento ya está patentado, pero ahora Rhymes está buscando financiación para lanzar al mercado este producto. El inventor tiene tan solo 23 años y este es su proyecto de fin de carrera, que estudió en la Universidad de Bournemouth. Asegura que ha testado el aparato con 600 huevos y que todos resultaron perfectamente cocidos. Puedes leer el resto de la entrevista en www.sky.com.