El aguarrás y el bórax son buenos aliados a la hora de fregar las bañeras. Para recuperar la blancura de la bañera que esté amarillenta por el paso del tiempo, recurre a realizar una mezcla de aguarrás y sal. Sin embargo, para eliminar las manchas de óxido, lo mejor es recurrir a una pasta realizada con zumo de limón y bórax. Después, frota a conciencia para que quede como nueva. Cuando tu bañera esté sucia porque ya es muy antigua y no la usas con tanta frecuencia, llénala de agua, añade un chorro de amoníaco y déjala toda la noche. A la mañana siguiente, frota con una mezcla de sal húmeda y limón. También hay quien elimina la suciedad con la ayuda de un quitagrasas de los que se usan para el horno. Después, hay que limpiar de la manera habitual. Para evitar que aparezca óxido en el borde, evita dejar la alfombrilla húmeda sobre el suelo.