Suena a plato de restaurante japonés, pero es el nombre de un parásito que habita en los pescados de aguas muy frías. Desde hace algo más de una semana, el Ministerio de Sanidad ha emprendido una campaña contra él y ha obligado a todos los restaurantes que sirvan pescado crudo a congelarlo antes de llevarlo a la mesa. Las larvas del anisakis viven en el conducto digestivo de muchas especies de pescado como el arenque, la sardina, el boquerón, el bacalao, la merluza, el jurel o la caballa. Cuando se consume pescado crudo, marinado o poco cocinado, las larvas pueden pasar al hombre y provocarle una enfermedad conocida como anisakiosis. Las tres medidas básicas para prevenir esta enfermedad consisten en limpiar bien el pescado y sacar las vísceras lo antes posible, congelar el pescado que quiere consumirse crudo y cocinarlo correctamente.