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Marta Pérez Guillén

Línea de Consumo

Bolas chinas: terapia y placer

Las bolas chinas son un excelente producto para fortalecer la musculatura pélvica.

Las bolas chinas son un excelente producto para fortalecer la musculatura pélvica.

A partir de los 45 años son numerosas las mujeres que sufren alteraciones del suelo pélvico. Entre los síntomas más habituales ocasionados por la debilidad de la musculatura pélvica están la insatisfacción en las relaciones sexuales, trastornos urinarios, incontinencia o pérdida involuntaria de orina, alteraciones en la frecuencia miccional con aumento de la urgencia, etc. Los músculos del suelo pélvico sostienen la parte baja del abdomen como un arco protector en forma de hamaca flexible, y ofrecen el apoyo y sostén necesarios para la vejiga, el útero y el intestino inferior. A través del suelo pélvico pasan los conductos de salida al exterior de estos tres órganos: la uretra, la vagina y el recto. Además de las consecuencias físicas, la incontinencia también origina problemas psicológicos y sociales.

Si tenéis alguno de estos problemas lo recomendable es asistir a un especialista. La forma más recomendada por los ginecólogos para conseguir la rehabilitación pélvica es la realización de los ejercicios de Kegel. El problema es que para obtener resultados es necesaria la constancia y frecuentemente nos olvidamos de esta rutina y se pierde eficacia. Las bolas chinas pueden ayudarte a realizar estos ejercicios ya que las agradables vibraciones que producen en el interior de tu vagina te obligan a reaccionar produciendo pequeñas contracciones musculares. Las bolas chinas o Ben Wan o bolas de geisha, son dos bolas de 3 a 4 centímetros unidas por un cordón, una goma o un lazo. Cada bola tiene en su interior otra bola más pequeña y más pesada que con el movimiento genera un efecto vibratorio que además de producir sensaciones muy placenteras nos permite ejercitar la musculatura pélvica.

Las bolas chinas cada vez son más utilizadas y reconocidas como método para el fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico, y por tanto, como método para previnir y corregir problemas como la incontinencia urinaria, recuperación postparto, mejora de los procesos de lubricación y sensibilidad vaginal, etc.

Si retrocedemos 5 o 6 años apenas eran conocidas en muchos países y desde luego no era habitual que fuesen recomendadas por un médico. Sin embargo, cada vez son más los ginecólogos que las recomiendan como terapia para fortalecer la musculatura del suelo pélvico y con ello aliviar los molestos problemas de las perdidas de orina y otras alteraciones de tipo sexual.

La técnica para colocar las bolas chinas es muy similar a la de la colocación de un tampón. Relájate y tómate tu tiempo. Si estás nerviosa tus músculos se tensarán. Si está bien colocado, no deberías sentirlas a no ser que comiences a moverte con lo cual notarás sus vibraciones. En algunos casos estas vibraciones apenas son perceptibles, pero el peso de las bolas y las vibraciones comenzarán a hacer su trabajo. De esta forma comenzará tu entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico. Es recomendable el uso de lubricantes para introducir las bolas chinas. Los lubricantes más habituales son los que están compuestos con base de agua o de silicona. Estos últimos tienen una viscosidad muy especial y duran bastante más que los de base de agua. Pero tienen la pega de que no son compatibles con el látex o la silicona y por tanto no pueden ser utilizados con bolas chinas, vibradores, o preservativos. Los lubricantes con base de agua son ideales para utilizarlos en cualquier circunstancia. No manchan, son muy fáciles de limpiar, simplemente con agua. Y son hipoalergénicos. En fin que todo son ventajas. Por algo son los más vendidos.

Para utilizarlos con las bolas chinas simplemente tienes que poner unas gotitas en la zona de la superficie de la bola que vas a introducir. Es preferible que vayas de menos a más. Si te pasas, te puede resultar más difícil mantenerlas sin que se salgan con el movimiento.

La musculatura pélvica al igual que cualquier otra estructura muscular necesita un entrenamiento paulatino. Hay que comenzar con unos pocos minutos al día, e ir incrementando el tiempo poco a poco. En uno de los estudios científicos que se han hecho con bolas chinas y que tuvo  resultados muy positivos la pauta que se utilizó fue la siguiente: durante la primera semana las llevaron puestas 15 minutos, las siguientes semanas 30 minutos. Las bolas las llevaban mientras realizaban cualquier tipo de tarea doméstica, y no las utilizaron durante la menstruación. En menos de 3 meses los resultados en la reducción de la incontinencia urinaria fueron espectaculares. Las pérdidas de orina se redujeron a la quinta parte. Si las usáis para mejorar las relaciones sexuales se siguen pautas similares, e incluso se pueden llevar durante algo más de tiempo. En todos los casos es importante mantener la higiene. Es preferible que las bolas chinas tengan una carcasa única y desmontable de silicona. Este diseño es mucho más higiénico, facilita la limpieza y reduce el riesgo de infección.

Después de cada uso las debes limpiar con agua tibia y jabón neutro. Existen productos especiales de limpieza en formato de toallitas individuales, pero te recomiendo que antes de utilizarlas laves tus bolas chinas con agua y jabón neutro. Por último, no las seques con una toalla o con papel. Déjalas secar al aire. De esta forma no quedarán restos de hilo o papel en las bolas, y una vez secas estarán listas para ser usadas de nuevo.

Pero las bolas chinas también se han utilizado y se utilizan como instrumento de placer. Y hasta en su origen, parece que se utilizaban para facilitar la lubricación.

Debemos reivindicar sin tapujos esta faceta que es tan importante como la terapéutica. A estas alturas todos sabemos que una buena salud sexual es imprescindible para mantener una vida sana, tanto física como mentalmente. Y las bolas chinas son el instrumento ideal para ello.

Por Marta Pérez Guillén

Sobre el autor

Periodista por vocación. Pasota ilustrada de libre convicción, que escribiré en este blog de lo último de lo último, que mañana se convierte en lo necesario, y pasado ya está de moda. Sobre los trucos infalibles de la abuela, de la vecina. De todo lo que nos resulte útil para facilitar nuestra vida y que resulte divertida. Sobre cómo sobrevivir a las excentricidades y cómo convivir con las costumbres. Sobre todo esto, y más sorpresas girará este blog.


abril 2012
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