Los mantelitos de perlé que se suelen poner sobre las mesas o en los reposabrazos de los sillones resultan complicados de mantener tan bonitos como el primer día. Para ello, prueba a lavarlos sumergiéndolos en leche templada y acláralos con agua azucarada. De esta manera también quedarán almidonados. Ten en cuenta que la leche ayudará a eliminar manchas amarillentas en caso de que hayan aparecido. Pero, si no te gusta el olor a leche, o simplemente, no te atrae la idea de sumergir los mantelitos en ella, prueba a sumergirlos en detergente. Cuando los saques, es mejor que los aclares con agua azucarada para que queden almidonados. El perlé es una fibra de algodón mercerizado, más o menos gruesa, que se utiliza para bordar o hacer ganchillo, entre otras cosas.