Quien suscribe ya ha afirmado públicamente y en innumerables ocasiones a través de éste, su Blog, o en su Tribuna de Opinión del Diario HOY, lo mucho que quiere, ama y adora a su ciudad, Badajoz, a la que venera sobre toda las cosas y de la que no tiene intención de abandonar nunca.
Siempre he considerado nuestra ciudad, Badajoz, no cual pueblo grande, como se empeñan muchos en su afán por despreciarla, sino como una capital pequeña, cómoda, tranquila, vistosa y apacible. Un buen lugar para vivir. Ahora bien, mi menda no por ello cierra los ojos ante la evidencia, y esta me corrobora a diario que Badajoz es una ciudad sucia, y me lo expresa cada día cuando la realidad me golpea en la cara abofeteándome implacable con toda su crudeza y obviedad.
Lo de los chicles mejor no volverlo a tocar, ya hablé de ellos en su momento en uno de mis primeros post, cuando realizaba mis primeras pruebas. Entonces aún no salía el enlace de este blog en las páginas locales de la edición digital y es muy probable que muchos no hayan podido leerlo, por lo tanto ahí va un pequeño recordatorio.
https://blogs.hoy.es/loch-lomond/2010/6/11/tengo-vaca-lechera
Ahora bien, el tema de la basura es para echarnos a los pacenses de comer aparte, y a todos los ciudadanos sin excepción. Y me incluyo, faltaría más. Ya saben ustedes que un servidor precisamente no destaca en el campo de la modestia, y no se achanta a la hora de contarles lo excelente y exquisito que es según las circunstancias. Pero no me negarán que cuando se han tratado temas donde quien suscribe queda a la altura del betún siempre he tratado de ser franco y sincero con todos ustedes. Reconozco que algún papel he tirado a la calle, aunque no es habitual en mi persona. Vale que tiene narices que no había una puñetera papelera por los alrededores, lo que no es excusa. Pero ahí va una verdad tan dolorosa como sincera: No reciclo, y les aseguro que me avergüenza confesarlo. No separo nunca la basura. Podría echarle la culpa a mis despistes, al poco espacio del que dispongo en la cocina, o a un pasotismo desaforado (como la gran mayoría de ustedes) pero mis botellas de cristal de LOCH LOMOND se mezclan con los tetrabrik de la leche, las latas de atún, las pilas usadas y los recambios de mi cuchilla de afeitar. Ahora bien (y tampoco es que con esto crea que ya me he ganado el Cielo) tenga que andar lo que tenga que andar por lo menos intento depositar las bolsas en los contenedores expuestos para tal fin, y no arrojo las bolsas de basura en el primer sitio que se me antoje.
FUENTE:J.V. ARNELAS
Tras leer el artículo de hoy miércoles 6 de Octubre de Natalia Reigadas (También les pego aquí el enlace porque merece la pena):
http://www.hoy.es/v/20101006/badajoz/larga-marcha-hasta-contenedor-20101006.html
no he podido sino menear la cabeza con un semblante de tristeza sin par. Lo de que el nuevo servicio privado tenga fallos al principio puede considerarse normal, y hay que darle un pequeño margen a la empresa para que pueda adquirir una gran cualificación en la limpieza y en la recogida de basuras de nuestra ciudad, pero lo que no se puede hacer es tirar la basura a la calle con tal de ahorrarnos andar unos pocos metros. Eso es hasta condenable. Está claro que el ejercicio de arrojar la basura no tiene por qué ser un acto cómodo, agradable y muchísimo menos placentero, es algo que estamos obligados a hacer sin más, y si uno se ve en la necesidad, o mejor dicho, obligación de andar unos metros más pues lo hace y no hay más que hablar, pero no podemos llegar al punto de comportarnos como los niños chicos, que esconden su cabeza detrás de un pañuelo pensando que como ellos no ven la luz del sol no se encuentran al alcance de las miradas de los demás. Los pacenses debemos reflexionar y mucho sobre nuestro comportamiento con la basura y todo lo referente a mantener limpia nuestra ciudad, y yo el primero, pues les confieso que cuando viajo por ejemplo a Sevilla a casa de mis cuñados Olivia y Jesús se me cae la cara de vergüenza cuando observo las molestias que se toman para separar los botellines de cerveza, el papel, y en definitiva el resto del reciclado.
FUENTE: J.V. ARNELAS
Les juro por el Cetro de Ottokar que a partir de hoy voy a hacer un esfuerzo sobrehumano para colaborar con el reciclado de la basura. Prométanme ustedes al menos, que abandonarán la fea costumbre de tirar papeles y pegar chicles en la calle, y que por vergüenza torera arrojarán la basura en el contenedor colocado para tal fin, y no donde les venga en gana. Háganlo por ustedes mismos, por Badajoz, a ver si podemos llegar a ser una ciudad limpia, o al menos pseudo – decente. Mejor una larga marcha hasta el contenedor que una rápida huída de una ciudad azotada por la contaminación y los malos olores.
Mi amigo Jesús Nieto, me comentaba ayer noche muy enfadado por el facebook sobre este tema, que da la sensación de que en esta ciudad carecemos de todos los valores imprescindibles: Educación, respeto, civismo o vigilancia… a ver si podemos poner un poquito de nuestra parte para intentar restarle al menos un ápice de tan dolorosa verdad. ¡Mil millones de mil millones de naufragios!