Llega septiembre y entran las prisas: nos apuntamos a gimnasios, a inglés,a reformar la Constitución.Legarde nos asusta.España es la mejor con el balón. Alemania con el euro. Monago paga el desayuno, Vara no va, cuesta menos pasar de pobre a rico que de rico a pobre. Llegó septiembre y se acabó la fiesta llegó Monago y mandó parar. Un director de orquesta no puede ganar tres veces más que él. Ha empezado a igualar por arriba, ya nos llegará a los que cobramos,cinco veces, menos.Se acabó la fiesta con el final de la feria de Mérida, la actuación de Raphael y una colorida noche en blanco.Llega septiembre y comenzamos a trabajar ¿quienes? Todos.Todos menos cuatro millones.
También llega el septiembre poético de luz amarilla y tardes naranjas. Menos mal que a la poesía no la tocan. Con ella no se pueden hacer números.