Salimos de una ola de calor para entrar en otra, quizás peor, pero en “Moteros de Hoy” continuamos con rutas y aventuras. Hay que evitar las primeras horas de la tarde y, gracias a la experiencia que nos dan las carreras de los circuitos, disponemos de prendas que nos hacen bajar la temperatura del cuerpo. Nos volvemos a detener un momento para mirar por el retrovisor de la historia y rescatar las hazañas de aquellos chalados que, hace décadas, decidieron desafiar a la lógica sobre dos ruedas.
Preparad una buena dosis de café con hielo o una cerveza bien fría, porque hoy viajamos de los caminos de tierra salvajes de la América de principios de siglo al rugido transversal del norte de Italia. ¡Arrancamos!
El águila de Mandello del Lario: El rugido eterno de Moto Guzzi
Viajamos a los primeros días de julio de 1921 para recordar cuando una de las fábricas más icónicas del viejo continente empezó a entregar sus primeras joyas. Hablo, cómo no, de Moto Guzzi y su nido a orillas del lago de Como, en Italia.
Hay marcas que fabrican motos y marcas que esculpen mitos. Moto Guzzi sobrevivió a crisis, guerras y quiebras gracias a un diseño indomable que se convirtió en su seña de identidad absoluta: ese motor bicilíndrico en V transversal a 90° con las culatas asomando con orgullo por los laterales del depósito. Pura personalidad italiana que no entiende de modas pasajeras. Arrancar una Guzzi y sentir cómo cabecea hacia los lados es un recordatorio de que la mecánica clásica tiene latido propio.
Una locura de 11 días: El récord transcontinental de “Cannonball” Baker (11 de julio de 1914)
El 11 de julio de 1914, un auténtico aventurero llamado Erwin “Cannonball” Baker completó una hazaña que hoy nos parecería de ciencia ficción: cruzó los Estados Unidos de costa a costa (de San Diego a Nueva York) a lomos de una moto Indian, parando el crono en unos increíbles 11 días, 11 horas y 11 minutos.
Pensadlo por un momento: en 1914 no había autovías kilométricas, ni gasolineras en cada salida, ni teléfonos para pedir asistencia, ni mucho menos GPS. Cruzar desiertos, vadear ríos y devorar miles de kilómetros de caminos de tierra batida con la tecnología y las suspensiones de aquella época era una tarea reservada para héroes o para locos. De su espíritu indomable nació la famosa leyenda del “Cannonball”, inspirando a generaciones de moteros a buscar sus propios límites en el horizonte.
Para hacer los honores a la nostalgia y al nervio más puro, la ficha técnica de esta semana se la dedicamos a una moto legendaria que en nuestro país se ganó apodos tan míticos como “La Viuda Negra” o la “Mata Pijos”. Una fiera indomable de dos tiempos.
Motor: Bicilíndrico en línea de dos tiempos, 347 cc, refrigerado por aire (y posteriormente por líquido en las famosas versiones LC).La historia de la Yamaha RD350 y el inconfundible motor de las Moto Guzzi que hemos repasado esta semana me han dejado pensando mientras tomaba una cerveza bien fría en el Clubhouse, contemplando los recuerdos colgados en la pared; cada uno con su ruta, sus nuevas amistades o el reencuentro con viejos amigos… en definitiva, su historia.
Vivimos en una época en la que parece que se busca fabricar motos perfectas, tan electrónicas y filtradas que a veces cuesta distinguir una marca de otra. Se busca la suavidad absoluta, que nada moleste, que nada vibre. Pero, al final, lo que recordamos con pasión y lo que de verdad nos eriza la piel son las cosas que tienen carácter. La “Mata Pijos” era peligrosa, sí, pero indomable y auténtica. Las Guzzi vibran y cabecean, pero sabes exactamente qué moto tienes entre las piernas.
Con las personas pasa tres cuartos de lo mismo. En este mundo tan pulido de cara a la galería, donde parece que todos tenemos que decir lo mismo y seguir las mismas modas en las redes sociales, lo que de verdad vale oro es la gente con carácter auténtico. Esos hermanos que no tienen dobleces, que te dicen las verdades a la cara en el Club pero que se parten la cara por ti en la carretera si hace falta. Mantengamos siempre la autenticidad y el carácter indomable, que para ser fotocopias suaves ya están otros.
Buenas rutas a todos, disfrutad de la semana y, como siempre… ¡nos vemos en la carretera!
Antonio Márquez
Saludos y ráfagas.