Si la semana pasada ya estábamos calentando motores, esta tercera semana de septiembre metemos quinta porque llega uno de los momentos más esperados de todo el año para nuestro colectivo. El calendario avanza, el aire del norte empieza a refrescar las rutas, pero el ambiente en el asfalto está más ardiente que nunca, eventos moteros para todos los gustos.
En “Moteros de Hoy“ vamos regresando de las vacaciones, algunos pudieron compartir buenos momentos con Custom Mérida en su segundo aniversario, o con el Grupo Motero Descubridores en Huelva, otros van preparando las alforjas para continuar con las rutas. El próximo fin de semana tocará Malpartida de Cáceres, del 17 al 20 de septiembre nos vamos para Cáceres, y allí disfrutar de la mítica “Concentración Internacional Motera – Buitres Leonaos“, para esta ocasión número redondo toca la “20 edición”. Van a ser unas jornadas de acampada, rutas brutales, reencuentros con hermanos de todos los puntos de la península y rock and roll del bueno. Pero antes de cruzar las puertas del recinto y escuchar el rugido de los motores, nos detenemos un momento para abrir nuestro libro de historia y repasar qué grandes hitos ocurrieron en el mundo de las dos ruedas en una semana como esta: días de récords mundiales en circuitos míticos, leyendas mecánicas que cambiaron el motociclismo y victorias grabadas a fuego.
Sacad vuestra bebida favorita de la nevera. ¡Soltamos embrague y abrimos gas a fondo!
Los platos fuertes de la semana
El 15 de septiembre de 1957, en el rapidísimo circuito de Monza, la ingeniería italiana tocó el cielo con las manos. El piloto escocés Keith Campbell llevó al límite a la que posiblemente sea la obra maestra de la mecánica de competición: la Moto Guzzi Otto Cilindri (V8) de 500cc. En aquella carrera, esta increíble joya mecánica de ocho cilindros en un espacio reducidísimo devoró el asfalto superando los 280 km/h, una auténtica locura para la época. Fue la última gran exhibición en el Mundial de una moto que parecía adelantada a su tiempo por lo menos tres décadas.
El 18 de septiembre de 1977 es una fecha sagrada para el motociclismo británico. El carismático e inolvidable Barry Sheene, a lomos de su icónica Suzuki RG500 con el número 7, se coronaba de manera matemática como Bicampeón del Mundo de 500cc. Sheene, con su habitual desparpajo y su inquebrantable fuerza tras superar gravísimos accidentes, demostró esa semana que el talento y el carisma podían convertir a un piloto de motos en una auténtica estrella de rock a nivel mundial.
El retrovisor: efemérides rápidas de la semana
La Moto de la Semana: Harley-Davidson Sportster XLCH (septiembre de 1958)
Presentada oficialmente en septiembre de 1958 como el modelo estrella para el catálogo del año siguiente, la XLCH (frecuentemente interpretada por los entusiastas como “Competition Hot”) nació para ser la cara más rebelde y rápida de Milwaukee.
El rincón del Presidente: El espíritu de la manada y el valor de los kilómetros compartidos
Cuando uno se para a pensar en la locura que supuso meter ocho cilindros dentro del chasis de una Moto Guzzi en los años 50, o en cómo Barry Sheene se volvía a subir a la moto con el cuerpo lleno de planchas de titanio tras romperse casi todos los huesos, te das cuenta de que el motor es, ante todo, una cuestión de fe y de pasión compartida. Aquellos ingenieros y aquellos pilotos no lo hacían solo por la gloria; lo hacían porque no concebían la vida de otra manera.
Ese mismo fuego es el que nos mueve a nosotros esta semana. Cruzas el umbral del clubhouse, miras las motos aparcadas alineadas y ya se respira ese ambiente especial. Las llamadas para coordinar las paradas a repostar, las revisiones de última hora en el taller del barrio y las ganas de echarse la mochila a la espalda. Salir a la carretera en grupo para asistir a una cita como los Buitres Leonaos de Cáceres no es un viaje cualquiera; es nuestra forma de decir que seguimos aquí, que la cultura custom y el respeto entre moteros siguen vivos.
En eventos de este calibre es donde te das cuenta de que la fuerza del grupo no reside en las marcas de las motos ni en los chalecos que llevemos, sino en la capacidad de rodar al mismo ritmo, cuidando los espejos del que llevas detrás y compartiendo una cerveza fría al llegar al destino. Allí nos juntaremos miles de almas que hablamos el mismo idioma, ese que se entiende a base de ráfagas en la carretera y de un abrazo sincero al bajar de la moto.
Preparemos el viaje a Cáceres con cabeza. Revisad bien los aprietes, las presiones con carga y que no falte nada en las alforjas. Disfrutad de cada kilómetro de la ruta, porque el viaje empieza en el mismo momento en el que giramos la llave de contacto en la puerta de casa.
Nos vemos en Cáceres, hermanos. Que los buitres rujan con fuerza.
Tony Márquez “PicaDura”
Presidente de Moteros de Hoy MC
Saludos y ráfagas.