Cruzamos el ecuador de agosto y el verano alcanza su punto álgido. El calor no da tregua en el asfalto, pero las ganas de devorar kilómetros siguen intactas. En esta época de rutas playeras, paradas en terrazas a la sombra y reencuentros con amigos de la costa, mantenemos la tradición de mirar por el retrovisor de la historia para celebrar las máquinas, los pilotos y las gestas que encendieron nuestra pasión.
Preparaos un buen refresco, buscad sombra fresca y relajaos. Hoy viajamos del rugido de la mítica Indian en Sturgis a la hegemonía japonesa en Daytona, pasando por los números sagrados del motociclismo español. ¡Engranamos primera y salimos a rodar!
El 10 de agosto de 1995, en plena celebración del Rally de Sturgis, los apasionados del custom vivieron un momento histórico. Tras décadas de ausencia y disputas por la marca, la renacida Indian Motorcycle presentó oficialmente al público su nuevo motor V-Twin desarrollado para devolver a la vida a la legendaria firma del indio.
Presentado en un prototipo que rescataba los icónicos guardabarros faldonados y la estética clásica de la Chief, aquel motor demostró que el espíritu de la marca pionera americana se negaba a morir. Fue el primer paso decisivo de un largo camino que devolvió a Indian a las carreteras de todo el mundo para plantar cara de tú a tú a Milwaukee. Un hito que demuestra que las verdaderas leyendas nunca desaparecen del todo si hay alguien dispuesto a mantener viva la llama.
A mediados de agosto de 1973, Kawasaki decidió poner a prueba la durabilidad de su flamante Z1 900 de la forma más salvaje posible: alquiló el mítico óvalo de Daytona para intentar batir el récord mundial de resistencia y velocidad de 24 horas.
Con varios pilotos alternándose a tumba abierta a más de 170 km/h de media bajo el sol abrasador, la tetracilíndrica japonesa no solo pulverizó el récord de las 24 horas rozando los 3.000 kilómetros recorridos, sino que terminó la prueba sin una sola avería mecánica. Aquella demostración brutal a mediados de agosto consagró a la Z1 como la reina indiscutible de las Superbikes de los setenta y destruyó definitivamente el mito de que las motos de alta cilindrada no podían ser fiables a fuego continuo.
• 11 de agosto de 1984 (El 12+1 de Ángel Nieto): En el Gran Premio de Suecia, el maestro Ángel Nieto lograba su victoria número 90 en el Mundial de Motociclismo, asegurando matemáticamente su 13.º título mundial (o 12+1, como a él le gustaba llamarlo por pura superstición) en la categoría de 125 cc. Una hazaña irrepetible de astucia, garra y dominio absoluto sobre la pista.
• 14 de agosto de 1965 (El primer triunfo del Rey Agostini): Un 14 de agosto, un joven Giacomo Agostini lograba su primera victoria en la categoría reina de 500 cc en el Gran Premio de Finlandia a los mandos de su mítica MV Agusta. Fue el primer capítulo de la carrera del piloto más laureado de todos los tiempos (15 títulos mundiales y 122 victorias).
Para la ficha técnica de esta semana nos quitamos el sombrero ante una obra de arte sobre dos ruedas. Aunque fue presentada a finales del 93, fue en agosto de 1994 cuando las primeras unidades de serie empezaron a arrasar en los concesionarios y a dominar con mano de hierro el Mundial de Superbikes de la mano de Carl Fogarty.
• Motor: Bicilíndrico en L a 90° (Desmoquattro), de 916 cc, refrigeración líquida y distribución desmodrómica.
• Potencia: 114 CV a 9.000 rpm, con un sonido rabioso que ponía los pelos de punta.
• Innovación clave: Diseñada por el genial Massimo Tamburini, introdujo el monobrazo trasero, los escapes dobles bajo el colín y un carenado afilado con faros dobles que redefinió el diseño de las motos deportivas para siempre.
• Por qué es especial: Porque la Ducati 916 no era solo una moto brutalmente rápida; era escultura en movimiento. Logró el equilibrio perfecto entre la elegancia italiana y la efectividad pura en circuito. Hizo soñar a toda una generación de moteros y demostró que una moto de calle podía ser expuesta en un museo de arte moderno y, al mismo tiempo, humillar a la competencia en la pista.
En estos días de agosto en los que el calor apreta de verdad y las rutas nos exigen estar más atentos que nunca, las historias de esta semana me dan bastante en qué pensar.
Fijaos en la Kawasaki Z1 rodando 24 horas seguidas a fondo en Daytona sin romper, o en la resistencia de Indian volviendo a renacer de sus cenizas cuando muchos la daban por muerta. Y qué decir del maestro Nieto firmando su 12+1 a base de cabeza, oficio y una fe inquebrantable en sí mismo.
En la carretera y en el seno de un Moto Club, la velocidad y la fachada no sirven de nada si no hay resistencia y corazón. De nada vale salir como un cohete el primer kilómetro si al primer contratiempo te quedas tirado en la cuneta. Lo que de verdad construye la historia de un club, lo que hace que una hermandad dure décadas y aguante las embestidas del tiempo, es la capacidad de rodar juntos sin bajar los brazos, apoyando al hermano que lo necesita y manteniendo la lealtad firme aunque la ruta se ponga fea.
Disfrutad de la segunda semana de agosto, cuidad la hidratación y las presiones, y sobre todo, cuidad de los que ruedan a vuestro lado.
¡Un abrazo a todos y nos vemos en la carretera!
Tony Márquez “PicaDura”
Saludos y ráfagas.