Dejamos atrás las concentraciones veraniegas y la primera semana de septiembre para meternos de lleno en los días en los que el calendario nos recuerda que la pasión por las dos ruedas no entiende de estaciones. Aunque las mañanas ya empiezan a pedir una capa más bajo el chaleco y el sol se esconde un poquito antes, las ganas de devorar kilómetros siguen intactas.
En “Moteros de Hoy” el motor no da tregua y ya tenemos la mirada fija en el horizonte. Esta misma semana ya estamos organizando el viaje para nuestra próxima cita del 11 al 13 de septiembre en Mérida, donde arroparemos a los compañeros de “Custom Mérida” en la celebración de su segundo aniversario. Y por si fuera poco, ya empezamos a calentar motores mirando un poco más allá, de cara a la famosa “Concentración Internacional Motera – Buitres Leonaos” en Cáceres, que rugirá con fuerza del 17 al 20 de septiembre. Pero antes de quemar asfalto en estas grandes citas, abrimos de nuevo nuestro libro de historia para repasar lo que sucedió en esta segunda semana de septiembre: unos días marcados por el nacimiento de un titán español de los circuitos, fábricas eternas que abren sus puertas y el debut de mecánicas que marcaron un antes y un después.
Sacad vuestra bebida favorita de la nevera. ¡Metemos primera, soltamos embrague y abrimos gas a fondo!
Los platos fuertes de la semana
El nacimiento de un rugido indomable: Ricardo Tormo (7 de septiembre de 1952)
El 7 de septiembre de 1952 nació en Ayacor (Valencia) una de las leyendas más grandes e inspiradoras del motociclismo español: Ricardo Tormo. Con un talento descomunal y recursos muchas veces al límite, el “Corazón de León” conquistó dos campeonatos mundiales de 50cc (1978 y 1981) a lomos de su mítica Bultaco. Su tenacidad no solo le valió la gloria en las pistas, sino que dejó una huella tan profunda que el emblemático circuito de Cheste lleva hoy con orgullo su nombre. Un recordatorio de que la valentía en carrera vale más que cualquier presupuesto millonario.
Los cimientos del águila: Arranca la fábrica de Moto Guzzi en Mandello (septiembre de 1921)
La segunda semana de septiembre está marcada a fuego en el calendario de los amantes de las clásicas europeas. En septiembre de 1921, a orillas del Lago de Como, abría oficialmente sus puertas la mítica factoría de Moto Guzzi en Mandello del Lario. Fue allí donde empezó a latir el corazón de una de las marcas más puras de la historia, dándole vida a su primer modelo de producción en serie, la Normale de 8 CV. Más de un siglo después, esa misma e histórica fábrica sigue en pie, custodiada por su emblemática águila y demostrando que el carácter de un motor bicilíndrico transversal bien hecho es eterno.
El retrovisor: efemérides rápidas de la semana
La Moto de la Semana: Kawasaki Z1 900 (septiembre de 1972)
Presentada oficialmente ante la prensa mundial en septiembre de 1972 en el Salón de Colonia, la Kawasaki Z1 nació con un objetivo grabado a fuego: destronar a la Honda CB750 (de la que hablamos para cerrar julio) y reclamar el
trono de la moto de serie más potente del planeta.
El rincón del Presidente: El motor de la resistencia y el orgullo de ser auténticos
Al repasar la vida de tipos como Ricardo Tormo, uno no puede evitar quedarse pensando en lo que significa de verdad correr con el corazón. “Ricardet” no tenía detrás los camiones gigantescos ni los presupuestos millonarios de los gigantes de la industria; corría con lo que tenía, apretando los dientes y confiando en sus manos y en su Bultaco. Y, aun así llegó a lo más alto.
Esa misma resistencia y autenticidad es la que me fascina de Moto Guzzi. Cuando abrieron aquella fábrica en Mandello del Lario allá por septiembre de 1921, seguro que no imaginaban que el mundo cambiaría tanto, pero ellos se mantuvieron fieles a su filosofía, a su ruda arquitectura y a su águila. Más de un siglo después, en un mercado lleno de pantallas plásticas y motores sin alma, esas motos siguen rugiendo con la misma personalidad de siempre porque no han querido perder su identidad por el camino.
A veces miramos las motos de los demás en las concentraciones o en los folletos y nos obsesionamos con tener lo último o lo más brillante. Pero la verdad se nota cuando arrancas el motor y te metes en la carretera. La esencia motera no se compra en un concesionario firmando un cheque en blanco; se forja manteniendo viva la cultura del taller, saliendo a rodar con los hermanos, aunque el cielo amenace tormenta y respetando la historia que nos precede.
En nuestro Moto Club compartimos ese mismo combustible de autenticidad. Nos importan las personas, los kilómetros compartidos y las historias que contamos alrededor de una mesa al final del día. Por eso esta semana ya estamos cuadrando las rutas para ir a Mérida a celebrar con la gente de Custom Mérida, y con la cabeza puesta en Cáceres para los Buitres Leonaos. Las modas pasan de largo, pero el respeto de la carretera y el orgullo de mantener la palabra y cuidar de la hermandad son cilindros que, al igual que los de las viejas Guzzi, nunca dejan de empujar.
Afrontemos esta segunda semana de septiembre con el depósito lleno y el espíritu de los clásicos. Revisad cadenas, mantened la mirada al frente en las curvas y seguid disfrutando del camino.
Tony Márquez “PicaDura”
Presidente de Moteros de Hoy MC
Saludos y ráfagas.