Para hacer fotografías, además de tener una cámara adecuada y unos conocimientos básicos sobre la técnica fotográfica, es imprescindible tener “visión artística”, y no todo el mundo la tiene.
Si distinguimos entre ver –que es observar lo que nos rodea- y mirar –que es dirigir la vista hacia lo que se está viendo y fijar la atención en ello-, la visión artística se convierte entonces en la mirada detenida, la observación del detalle, la curiosidad del que mira hacia el mundo que le rodea y su capacidad de captar el momento, el instante que no volverá a repetirse, y retenerlo para siempre.
La exposición de fotografías “La Mirada Curiosa” se puede ver en el céntrico Restaurante Aquario, lugar de encuentro de los cacereños desde hace muchos años.
Realizadas por Manuel Romero González (Olpe, Alemania, 1973), la mirada de este Ingeniero técnico forestal afincado en Cáceres, se fija en los bellos y amplios paisajes de nuestra tierra, así como en el devenir cotidiano de la vida en el campo, o en el detalle de lo que emerge bajo nuestros pies sin que reparemos en ello.
Cada fotografía se acompaña de un breve texto escrito por Pilar López Ávila (la que también escribe este blog de naturaleza).
Así, el agua de una charca que se cubre de ranúnculos en primavera en la fotografía que lleva por título “Emersión de colores”:
“Emergió de las aguas el amarillo.
Brotó luego el verde de la tierra.
Y del invierno surgió la primavera.”
Las nubes reflejadas en el embalse de Valdesalor en “Espejo de nubes”:
“Se miraban las nubes en el espejo del embalse,
y reflejaban las aguas quietas su hermosura”.
La orquídea que parece una mariposa, “Orchis papilionacea”:
“Quiso la orquídea deshacerse del abrazo de la tierra
y volar hacia lo alto.
Mas viendo que jamás podría, se disfrazó de mariposa.
Y fue su llanto néctar azucarado”.
Caminos del otoño, con los árboles cubiertos de hojas amarillas y ocres antes de su caída hacia el invierno, en “Melancólicos caminos”:
“Dicen que los caminos languidecen, amarillean y grisean
con el rastro melancólico que deja el paso del otoño”.
La emersión de la Amanita caesarea, la que llaman Tana en algunos lugares:
“Acampanada, apunta maneras la tana.
Ya le rinden pleitesía tímidas briznas de hierba.”
O la fotografía que ilustra el cartel de esta exposición, “Blanco sobre gris”:
“Que no levante el día
para que la luz del sol no apague
la belleza del pozo encalado
de blanco y niebla”.
“La Mirada Curiosa” podrá verse hasta el mes de marzo en “Aquario”. Una magnífica excusa para tomar un café a media tarde y deleitarse con la visión artística de Manuel Romero.