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Pablo Palazuelo, el pintor que compró un castillo en Extremadura

2012 junio 5
por Vicentegfornes
El pintor Pablo Palazuelo ante una de sus obras.

El pintor Pablo Palazuelo ante una de sus obras

La revista literaria  ‘Turia’ publica en su número del mes de junio diez poemas inéditos del pintor y escultor Pablo Palazuelo, escritos en 1961 dentro de uno de sus llamados ‘Cuadernos de París’ y nunca publicados. Esta noticia publicada el martes trae a la actualidad al pintor que ganó prestigiosos premios, entre ellos el Velázquez y el Nacional de Artes Plásticas, y que falleció en el año 2007.

Palazuelo estuvo muy vinculado a Extemadura durante 15 años de su vida por su ‘ocurrencia’ de comprar un castillo en la localidad cacereña de Monroy donde preparó un amplio estudio del que salieron algunas de sus más conocidas series de pintura geométrica, como la que lleva el nombre del pueblo que le dio cobijo.

“La noticia se ha pasado unas horas por Cáceres. El pintor internacional Pablo Palazuelo no es fácil de abordar aunque sea extremadamente amable. Pablo Palazuelo viene de vacaciones, a descansar, y no desea hablar ni de su profesión ni de su arte”. Así comenzaba la crónica que publicó HOY en el año 1973 en la que se daba cuenta de que el famoso pintor había comprado el castillo de Monroy y pensaba restaurarlo para buscar en ese rincón de Extremadura la paz y el sosiego necesarios para seguir creando obras de arte.

En la página que tiene la Fundación creada a su muerte se explica que el pintor adquirió el castillo del siglo XIV en el año 1974 y que lo restauró con la ayuda de su hermano. En una sala del edificio comenzó a pintar la serie ‘Monroy’ y se explica igualmente que el cuadro que lleva ese nombre se mostró por primer vez en la inauguración de la sede barcelonesa de la Galería Maeght. La sala que convirtió en su lugar de trabajo era el antiguo granero del castillo que adaptó convirtiéndolo en un moderno y confortable estudio con capacidad para acoger los grandes lienzos que pintaba.

En la década de las 80 tuve ocasión de visitar ese estudio y aparte del cuadro que estaba en el caballete, unas figuras geométricas donde destacaban los colores amarillos y anaranjados, lo que más me llamó la atención es que había colocado un sistema de calefacción radiante, basado en la colocación de tubos de plástico que hacen circular el agua caliente con el fin de irradiar su temperatura hacia el interior de la habitación desde el suelo. Decían que era por el interés del pintor de conservar la estructura del castillo y no afearlo con radiadores.

Aunque pasó vinculado al castillo de Monroy 15 años y este fue de su propiedad hasta su muerte, la relación de los monroyegos con el pintor y su Fundación era y es agriculce según contó también HOY en el 2007 al poco de su muerte. En vida del pintor la relación no era muy fluida ya que solo se relacionaba con una pequeña parte de la población. A su muerte el pueblo pidió a la Fundación, presidida por José Rodríguez Spiteri, sobrino de Palazuelo, que el castillo se abriera al público y permitiera la entrada tanto a vecinos como a turistas, algo que parecen no haber conseguido aún. Muchos vecinos albergan aún la esperanza de convertirlo en una sede permanente o museo con parte de la obra de Pablo Palazuelo como recoge el blog ‘Monroyegos’.

Castillo de Monroy, propiedad de la Fundación Pablo Palazuelo.

Castillo de Monroy, propiedad de la Fundación Pablo Palazuelo.