Seres Mágicos de los Pozos: Airón, Maruñas y Moracantanas | Extremadura Secreta - Blogs hoy.es

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Israel J. Espino

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Seres Mágicos de los Pozos: Airón, Maruñas y Moracantanas

Ilustración: Borja González Hoyos

 Hoy es el Día de los Oceános, y a falta de ellos en Extremadura vamos a hablar de pozos, que aunque son mas “chiquininos” acogen en su interior toda la grandeza de algunos seres mitológicos.

 Y es que hay en nuestra tierra numerosos seres mágicos relacionados con los cursos de agua del interior, reminiscencia de antiguos cultos paganos a los genios y diosas de las aguas, los genios loci o numen aquae, que tanta importancia tuvieron en la mitología romana y que han pervivido, modificados en mayor o menor medida, hasta nuestros días.

 Airón fue un dios indígena que ya estaba arraigado en Hispania antes de que los romanos emprendieran su conquista. Su culto fue respetado por los romanos, y se relaciona con aguas profundas (ubicadas en pozos y lagunas) y también con simas, por lo que existe una relación directa entre Airón y el inframundo.

Airón ofrece un doble aspecto, positivo y negativo. Afirma Miguel Salas Parrilla que Airón es el dios de la vida, pues del inframundo emerge el agua y la vegetación. Pero también es el dios de la muerte, pues el inframundo era el lugar a donde iban a parar las almas de los muertos.

 De hecho, algunas leyendas relacionadas con estos pozos se relacionan con crímenes, y en algunos casos la leyenda pasa a convertirse en historia, como en “El horrible crimen del Pozo Airón de Almendralejo” que recogió el periódico ABC en 1924 y que se recitó incluso en pliegos de cordel. La víctima, José Gil fue descuartizada y el asesino condenado a muerte.

El dios Airón también pervive algunas lagunas (Fotografía: Jimber)

 En la provincia de Badajoz también encontramos un Pozo Airón en Cabeza del Buey  y Campanario. En La Zarza  y en Puebla de la Reina hay un  Paraje Airón, y en Orellana la Vieja una Laguna Airón, de la que se dice que se tragó una carreta con bueyes y ocupantes incluidos. La “laguna” no es tal, sino una poza que se forma en el arroyo, de la que afirma que se ubica sobre la boca de una antigua mina abandonada.

 En Cáceres hay un Pozo Airón en Brozas y en Bohonar de Ibor, (que no es pozo, sino dolmen que los paisanos confundieron con un pozo derruido) en Herreruela hay un Pozo Irón y una Sima Airón, y en Valdefuentes y en Valdelacasa del Tajo, hay dos pozos más.

Y al final de Sierra de Gata hay una Fuente Airón que tiene encima una pequeña torre. Quien conozca su paradero tiene ya medio camino recorrido hacia la riqueza, pues ocho pasos por encima de ella hay un tesoro.

 Y si no hay suerte siempre se puede buscar en otro pozo, ya que en el río Alagón, al pie de un cerro, se encuentra el pozo Airon, que según  un “libro de tesoros” tiene el brocal enterrado y excavado en la misma peña. “Es de un estado de alto, aunque embebido en el suelo”.

Debajo hay una sala cuadrada y en el medio un becerro de oro. En un rincón, a la derecha, hay una cama de oro con cuatro hombres de oro, y mástiles, y alrededor hay colgadas muchas armas de oro y plata, piedras preciosas, diamantes, rubíes, esmeraldas y topacios. Casi nada.

La Maruña y la Moracantana también habitan en los pozos (Fotografía: JImber)

Pero no solo de Airón viven los pozos. En Quintana de la Serena, La Maruña es un ser que habita en los pozos y agarra a los incautos que se asoman a ellos.

 En otras partes de Extremadura es la Moracantana la que se esconde en los pozos. En Montánchez La Moracantana se traga a los curiosos que se asoman a los brocales. En Guareña también se sabe que habita dentro de los pozos, y también en Cilleros.

 En Santibañez el Bajo le cambian el nombre, pero tiene hasta una calle: La calle  Moraquintana, ubicada en el barrio de “La Cuesta”, el más antiguo del pueblo.

Felix Barroso afirma que la Moraquintana, que en otras partes recibe el nombre de “Moracantana“, fue considerada de siempre en el pueblo como una mujer de rostro ennegrecido, muy vieja y de aspecto espantoso, que recorría por las noches la zona por donde se encuentra la calle que tiene dedicada.

Contaban, igualmente, que tenía su vivienda en la zona de “La Cuesta” que mira hacia la “Juenti Lugal” (Fuente del Lugar). También era muy amante de esconderse entre los zarzales cercanos a las norias de los huertos; de aquí que a los niños se les asustase con la Moraquintana si osaban acercarse a tales pozos.

 Asustaniños, guardianes de tesoros o genios de las aguas, los habitantes de los pozos extremeños permanecen desde tiempos inmemoriales acechando en las oscuras aguas de sus estrechas moradas, vigilando la entrada a una puerta que comunica dos mundos, acechando al incauto que, llevado por la curiosidad, la imprudencia o la avaricia, se asome demasiado a sus pétreos brocales.

 Avisados quedan.

 

Una puerta abierta a nuestros mitos

Sobre el autor

Periodista especializada en antropología. Entre dioses y monstruos www.lavueltaalmundoen80mitos.com www.meridasecreta.com


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