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Corazón. Diario de un niño

2011 mayo 23

Por fin terminó la Campaña Electoral, aunque algunos insisten en que aún no tocado a su fin, y que esto no ha hecho más que comenzar de nuevo. Aún así es el momento de desintoxicarse de tanta política y relajarse de vez en cuando con un entretenido libro o una buena película.

Ya les hablé en una de mis Tribunas en HOY de Franti y Garrone, personajes de “Corazón. Diario de un niño” de Edmundo de Amicis. Este libro es más que apropiado para animar a la lectura a los más jóvenes, y una delicia para cualquier lector acostumbrado a la exquisita literatura.

Si son del estilo de mi amigo Javi (ya saben, íntimo mío y de la gula, como quien suscribe) quien siempre se declina por el cine antes que por la literatura, les alegrará saber que gracias a Internet se puede disfrutar también de la maravillosa serie italiana, basada en la novela, que filmó Luigi Comencini en 1984. Llevaba años intentado recuperar esta serie, tan entrañable como maravillosa, y una vez más, Internet ha sido la herramienta que ha culminado mis deseos. Desde que apareció en mi vida, Internet me ha llevado continuamente de viaje al pasado de mis mejores recuerdos, y me ha hecho recuperar la música, series, dibujos, películas e imágenes de niñez y adolescencia (no tan lejana como algunos creen).

Internet funciona gracias a la solidaridad y el trabajo desinteresado de muchas personas que proporcionan gran felicidad y ocio a partes iguales. Sin esperar nada a cambio. Ojalá dicha armonía traspasara las barreras de la red y viniera a instalarse cual inquilino solvente y duradero en el fondo de nuestros corazones.

Espero que se animen a leer el libro, y después disfruten de la serie. Tanto la obra literaria como la audiovisual desprenden ternura, dulzura, nobleza, cordialidad y sensibilidad. Sea usted también generoso con los demás y recomiende la lectura de este fascinante clásico, y facilite en la medida de sus posibilidades la propagación de la serie. Corazón es un libro que despierta en uno mismo la necesidad de ser mejor persona. Por ello quiero compartir con ustedes, mis desocupados y queridos lectores, tan loables y bonitos sentimientos. Ya me contarán.