Al mismo tiempo que la criatura, de seis o siete años, tiraba con todas sus fuerzas de la rama de una de las Glicinias que adornan el parque, miraba de reojo a sus padres tanteando cual era su reacción. Su padre le miró firmemente y, justo en ese instante que dura una mirada, la criatura cesó su intento de arrancar la rama de cuajo, pero en cuanto el papá hizo un gesto de “nene malo” meneando la cabeza como si en vez de cuello tuviera un muelle, el niño retomó su tarea de despojar al tronco de su rama. Cinco minutos después su madre le gritó, desde su silla, “nene, deja eso” pero la criatura estaba ya casi a punto de mostrar al resto de niños que jugaban a su alrededor que era más fuerte que el increíble Hulk. “Ve a por el niño que va a romper la planta” le dijo el padre con cierta desgana a su cari. La madre se levantó de su silla un tanto fastidiada con el cari y con el niño. Para cuando llegó la rama se había convertido en una espada laser de caballero Jedi. Su madre ante tal situación le espetó al niño: “¡Qué burro eres hijo, te vas a sacar un ojo” y se lo llevó hacia la mesa donde estaban los padres mientras arrojaba la rama hacia el arbusto. A lo mejor cree que así “agarra“.
Educar es una tarea muy “pesada”, a veces, ya lo hemos repetido en muchas ocasiones en este blog porque cuando educamos incomodamos a nuestros hijos y nos tenemos que incomodar nosotros también. Sí, educar conlleva dedicar tu tiempo, casi todo tu tiempo a enseñar, a guiar, a tus hijos.
Los hijos, mientras los estamos educando, se están construyendo como personas y no saben nada, nada de nada, todo hay que enseñarlo. Y para enseñar hay que mover el culo.
Moved el culo padres y madres porque a los niños no podemos educarlos via wifi, ni con mando a distancia conectado a sus padres, así que no queda más remedio que levantarse e ir donde están ellos para enseñar qué es lo que deben y qué no deben hacer.
Mueve el culo papá, para que tu hijo vea que te tomas en serio lo que le estás enseñando.
Mueve el culo mamá, y enseña en directo lo que hay que hacer en el parque, en un restaurante, en el cine, etc. y así evitaremos que tu hijo, además de dar la lata, diga eso de “es que yo creía que…”
Mueve el culo porque ser tolerantes significa que tienes que enseñar a tus hijos lo que es intolerable.
Moved el culo bien rápido papás y mamás cuando vuestros hijos empiecen a repartir leña a diestro y siniestro, o a molestar, porque cuando los niños no tienen aún autocontrol, tienen un padre o una madre que los deben controlar.
Moved el culo en vez de decir “te lo dije”. Educando no seas profeta, se maestro que enseña qué, cómo, cuándo, dónde.
Mover el culo, además de adelgazar, nos hace protagonistas de la educación de los hijos.
Cuando veas a un padre o a una madre que mueve su culo no te fijes en lo que hacen sus criaturas y pon en valor el esfuerzo de unos padres que están educando , eso hará sentir bien a los padres que educan y te lo agradecerán.
Así que no lo olvides, educar es una actividad, una acción. El sedentarismo no ayuda, dar voces tampoco. Mueve el culo y educa.
Y cuando la criatura se acueste. Siéntate y descansa porque mañana vas a tener que volver a mover ese culito.