>

Blogs

Manuel Pecellín

Libre con Libros

PERSONAJES EXTREMEÑOS

Fue en una edición de amigos (2001), con muy corta tirada (300 ejemplares), la vez primera que vio luz esta obra, escrita quizás un lustro antes, lo que acaso provoca la confusión de fechas en las palabras preliminares que el autor pone a este segunda. Se trata de la biografía novelesca de un personaje imaginario, realmente atractivo, aunque de dudosa verosimilitud. Enrique Sánchez de León (Badajoz, 1934) lo hace el protagonista en este relato complejo, que tiene más de estudio histórico, ensayo sociopolítico e incluso antropología, que de literatura.

Trasunto en buen grado del propio autor, Quico Cortés, regionalista confeso, curtido y amable, un punto utópico, decide convocar en Mérida una jornada de reflexión, forzosamente clandestina, a los más conspicuos paisanos de su época con el fin de establecer entre todos el programa de acción que saque a Extremadura de sus seculares carencias. Tampoco el país pasaba entonces por los mejores momentos. El escritor nos retrotrae a 1829, cuando España continúa bajo la férula absolutista de Fernando VII, contumaz en perseguir a los defensores de la “Pepa”, la constitución liberal de 1812 para cuyo éxito fue clave el papel de los diputados extremeños.

Generoso y pacífico anfitrión, Cortés consigue reunir a representantes de todo el arco parlamentario. Otra cosa es lograr que, como hijos de una tierra extremada, respeten turnos de intervenciones, escuchen y dialoguen civilizadamente, razonen en vez de agredir y estén más proclives al bien común que al particular.

Desde luego, ni el moderador más templado habría tenido fácil conducir una mesa donde se sentasen el generalísimo Manuel Godoy, el bibliógrafo y polemista Bartolomé J. Gallardo, el cura progresista Muñoz Torrero, el tecnócrata Bravo Murillo, el militroncho liberal (sic) Fernández Golfín, el poeta romántico Espronceda, el reformista José María Calatrava, el obispo ambiguo e inquisidor Casquete de Prado y el ultraconservador Donoso Cortés. Más complicado será aún el encuentro si, según ocurre en la segunda jornada, se suman otros personajes muy secundarios, que Sánchez de León concita de entre sus propios coetáneos. No sólo no lograrán establecer un programa de mínimos, sino ni siquiera ponerse de acuerdo sobre los rasgos o caracteres (geográficos, históricos, etnográficos, políticos… o de cualquier orden) aptos para identificar a Extremadura como región, definir su personalidad, rastreándolos desde la Lusitania hasta hoy. Romanización, Islam Reconquista y Órdenes Militares, Guadalupe, Conquista y colonización americanas, Guerras contra Portugal, Guerra de la Independencia, liberalismo constitucional… serán fenómenos analizados desde diferentes posiciones.

En verdad, el auténtico protagonista de la obra es ese narrador omnisciente, que apenas permite respiro a los demás. Abruma al lector con datos, nombres, fechas y consideraciones personales, casi todas nimbadas de un hondo pesimismo sobre el carácter de los extremeños y, en consecuencia, su futuro.

Abre el libro una larga e iluminadora entrevista-prólogo (pp. 9-20) que José Julián Barriga Bravo mantiene con el escritor. Éste ha tenido el acierto de sustituir el “castúo” de la primera edición por el castellano, si bien ha querido mantener el habla dialectal en la dedicatoria, que comienza así: “A todos los ringaoh, loh marruñoh, lo´hagachaoh, lo´jaroneh, lo´hapergollaoh, loh cagarracheh, loh concalecioh, lo. Handarrioh, loh carajamandogah, loh somioh”, etc. Sin duda, mejor dejarlo.

Enrique Sánchez de Léon, …Pero no se dobla (o la biografía de Quico Cortés). Madrid, Beturia, 2013.

Temas

Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín

Sobre el autor