>

Blogs

Manuel Pecellín

Libre con Libros

AMOR Y NOSTALGIA

Pintora y poeta, con un padre también conocido por sus creaciones literarias, la montijana Piedad González-Castella participó desde muy joven en las tertulias pacenses donde Manuel Monterrey, Manuel Pacheco y Jesús Delgado Valhondo abrían sendas a los nuevos creadores. Estudió Arte Dramático en Madrid, estableciendo amistad con personas relavantes de la farándula, como Miguel Narros, William Layton o Mercedes. Vuelta a Badajoz, estudia Teología, colabora estrechamente con el Teléfono de la Esperanza y no deja de escribir, aunque publique poco de lo que compone. Suyas son El silencio y la palabra (2003), con la que quedó finalista del Premio de Poesía Mística Fernando Rielos, y Ana González Zoydo, que le editó (2007) el Ayuntamiento de Montijo
Con Cuarenta días de junio, subtitulada “Experimento poético virtual”, demuestra que es una voz profunda y sugerente, capaz de sorprender a los lectores por la extraordinaria plasticidad de sus imágenes . Aunque en el preliminar la autora indique que el texto le nació al impulso de las nuevas tecnologías, capaces de irrumpir vorazmente sobre nuestra vida cotidiana, alterando hábitos y arraigadas costumbres, el discurso poético se conduce por mucho más tradicionales que el de los experimentalismos anunciados. Las alusiones a pantallas, ordenadores, redes o chateo apenas son sino excusas para aludir a las nostalgias de la ausencia.
La obra se divide en tres “libros”. El primero, “Versos (punto)com. Chat. Poesía de am@ virtual” , apenas toma del lenguaje informático más que esta denominación. Bastantes de sus poemas fueron ya recogidos en la antología “Poesía amorosa”. Editada (2005) por el Círculo de Bellas Artes de Palma de Mallorca. Son composiciones de amplio aliento, con versos blancos y libres (salvo algún recurso ocasional a las asonancias), a través de los cuales la autora se dirige a su amor perdido, evocando con absoluta libertad los encuentros eróticos entre ambos. Abundan las atrevidas metáforas para describir los momentos más álgidos , hasta alcanzar el éxtasis, “la petite mort” que dicen los franceses.
El libro segundo, “Septiembre imposible. SMS. Mensaje a móvil”, también escrito sin recurrir a la jerga telemática, intensifica si cabe la sensualidad, el clamor de los cuerpos que se reclaman, aunque los poemas sean ahora mucho más breves y depurados.
En el tercer libro, “Versos de la sinrazón”, que abre con una larga cita de Pessoa, se pierde un punto de equilibrio y la calidad decae, sobre todo con las paráfrasis líricas de Quevedo, Nicanor Parra o incluso Rocío Jurado (“Se me perdió el amor..”). Menos convincentes aún son esos poemas de rima burlona, tipo “Oda perversa a mi teléfono móvil” (pág. 85), tan lejanos de otros como el que le antecede, iniciado de forma admirable: “En el blando vientre de una lágrima/engendraré a mis hijos”.
Un poemario, en resumen, digno de atención, que debe alentar a González-Castell para seguir en la brecha.

González-Castell Zoydo, Piedad, Cuarenta días de junio. Madrid, Huerga&Fierro, 2014

Temas

Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín

Sobre el autor