>

Blogs

Manuel Pecellín

Libre con Libros

NÚÑEZ DE BALBOA

Con motivo del V centenario del descubrimiento del Mar del Sur por Balboa y su milicia, bien guiados por aborígenes amigos, se produjo un aluvión de publicaciones sobre el conquistador extremeño. Feliciano Correa, cronista de la ciudad donde vio la luz el personaje, aquel rico “Jerez junto a Badajoz”, con nutrida aljama hebrea y muy nobles caballeros. Partícipe en muchas de las celebraciones organizadas al efecto en el Antiguo y Nuevo Continente, ha venido a enriquecer el fondo bibliográfico con esta biografía de Balboa, significativamente intitulada “La fantástica historia de un hidalgo español”. Se trata de un volumen con más de 500 páginas, donde el autor resume lo que del héroe se sabe (quedan aún lagunas en torno a su discurrir existencial); lo contextualiza debidamente en la época que le tocó vivir (inicios del Renacimiento y primeros años de la Conquista americana); ensaya posibles explicaciones de su ardoroso comportamiento e incluso se extiende, enfrentándose a la “Leyenda negra” , con ponderados juicios en torno al papel de la Corona, evangelizadores, guerreros, pobladores y gobernantes españoles durante la conquista y colonización del Nuevo Mundo.
Correa se apoya, sin ocultar sus deudas, en los cronistas y primeros historiadores de América : Pedro Mártir de Anglería, Gonzalo Fernández de Oviedo, F. López de Gomara o Bartolomé de las Casas (cuyas comprometidas tesis se esfuerza por matizar); los estudios ya clásicos de Kathleen Romoli, Pascual de Andagoya , A. Bullón de Mendoza y Charles Anderson, así como en los trabajos más recientes de Luis Blas Areitio y sobre todo Carmen Mena García. A ello suma sus propias investigaciones, en especial para lo que atañe a la adolescencia y juventud de Balboa, vividas como escudero del muy poderoso VIII Señor de Moguer, Alcaide de Jerez, D. Pedro Portocarrero, uno de los grandes señores de la época, junto al cual aprendería normas de conducta después hábilmente practicadas en territorio americano. Del propio Balboa sólo nos queda una de las cartas que dirigiese al Rey Católico, cuya minucioso análisis ofrece muy interesante información.
Escrita con evidente voluntad de estilo e intenciones didácticas, la obra constituye una valiosa propedéutica, a veces lastrada por excesivas repeticiones y la continua implicación de quien la escribe. Dueño de muy abundante información, con enorme facultad para las asociaciones de ideas, se deja conducir fácilmente hacia terrenos limítrofes, e incluso lejanos, al núcleo de la obra, lo que contribuye a generar digresiones múltiples, nunca vanas, pero tal vez no del todo imprescindibles.
Sin duda, el máximo valor del libro es el retrato que hace del muy atractivo Balboa, así como la crónica de los momentos más interesantes que a tan gran hombre le tocó vivir, especialmente el más sublime de todos: el descubrimiento del océano Pacífico, tras superar una auténtica odisea. De poco le iba a servir tamaña gesta, frente al escaso peso que el jerezano tenía ante Fernando el Católico o Cisneros y la malevolencia desarrollada por el gobernador Pedrarias. Terrible es que a alguien tan esforzado y joven aún le cortasen la cabeza, con la complicidad de hombres como Francisco Pizarro (al fin, también muerto alevosamente). Al parecer, lo del “espíritu desunido” infectó a los extremeños desde mucho antes que Salas lo clavase en su famosa décima.

Temas

Blog dedicado a la literatura de Manuel Pecellín

Sobre el autor