Los estudiosos de Arias Montano siempre pronunciarán con respeto el nombre de Aubrey Bell (1881-1950). Apasionado por España y Portugal, al gran hispanista inglés se le deben estudios definitivos sobre figuras, obras y escuelas literarias de ambos países, (especialmente del segundo, donde eligió residir por largo tiempo). Su bibliografía al respecto es en verdad impresionante. Escritores como Gil Vicente, Fernâo Lopes, Ferreira de Vasconcellos, Camôes, Eça de Queiroz o Damiâo de Góis fueron objeto de sus atenciones, junto con fray Luis de León, El Brocense, Baltasar Gracián o el escriturista de Fregenal.
Próxima ya la conmemoración del IV Centenario del nacimiento de Arias (c. 1525), en la serie monográfica que auspicia la Hispanic Society of America, saca la pequeña biografía de Benito Arias Montano (Oxford University Press, 1922), que supuso el relanzamiento del genial renacentista español. La obra (apenas cien páginas en octavo) se nutre en dos fuentes: el trabajo de Tomás González de Carvajal, “Elogio histórico del Doctor Benito Arias Montano” (Memorias de la Real Academia de la Historia 7, 1832, pp. 1-199) y la “Correspondencia del Doctor Benito Arias Montano con Felipe II, el secretario Zayas y otros sujetos (sic), desde 1568 hasta 1580”, publicada en la Colección de documentos inéditos para la historia de España (vol. 41, 1862, pp. 127-418). Bell conocía también el estudio de R. Beer sobre las aportaciones de Montano a la Biblioteca de El Escorial, pero lamenta no haber podido hacerse con la obra pionera de Carlos Doetsch, Benito Arias Montano; extractos de su vida (Madrid. Blass y Cía, 1920).
No obstante, logró una muy valiosa síntesis, de carácter divulgativo, pero rigurosa, que lógicamente ha sido superada por la multitud de investigaciones aparecidas después. Los esfuerzos de Ben Rekers, Gaspar Morocho, Antonio Holgado, Melquíades Andrés, José Sánchez Lora, Juan Gil, José María Mestre, Violeta Pérez Custodio, Natalio Fernández Marcos, Emilia Fernández Tejero, Sylvaine Hänsel, Fernando Navarro Antolín, Baldomero Macías Rosendo, Valentín Núñez , Sergio Fernández López, José Luis Gómez Canseco, Andrés Oyola y tantos otros montanistas ilustres han hecho que, si bien aún queda terreno por desbrozar, la figura y obras del autor de la Políglota de Amberes nos resulten hoy mucho mejor conocidas.
Con todo, no parece inútil la reedición de Bell, ahora traducido al castellano por Eloy Navarro Domínguez, que adjunta un extenso preliminar sobre la biobibliografía del hispanista. Por otra parte, ha corregido erratas y transcripciones defectuosas de la edición inglesa. Los siete capítulos de la obra resumen bien lo que, cuando fue escrita, podía saberse de “El Jerónimo español”. Enamorado de la vida retirada, austero , bibliófilo empedernido, trabajador infatigable, honesto y pulcro, Bell no podía menos de identificarse con alguien en quien veía esas virtudes elevadas casi hasta la heroicidad.
Aubrey F.G. Bell, Benito Arias Montano. Huelva, Biblioteca Montaniana. Universidad, 2014.