VIAJANDO CON GERMÁN GRAU (Y CARMEN ARAYA)
La Fundación Cultural Caja Badajoz, que ha incrementado sustancialmente sus ediciones durante el lustro último, ponía en marcha en la primavera del 2022 una nueva serie, “Cuadernos de viaje”. Se inició con los compuestos por Germán Grau sobre Túnez e Israel, países que había visitado recientemente. El autor marcaba una línea editorial que después han seguido otros muchos en la misma colección, combinando en sus respectivas entregas textos y dibujos sobre los lugares visitados, con evidentes intenciones divulgativas e incluso pedagógicas.
Germán Grau posee cualidades únicas para estas labores. Licenciado en Geografía e Historia, profesor de Enseñanza Secundaria e Historia del Arte en la UNED, ha desarrollado también una fecunda carrera como diseñador y responsable gráfico de numerosas publicaciones. Gran experto en recursos TIC (Tecnología de la Información y las Comunicaciones), presta su apoyo a quienes se lo demandan a la hora de manejar programas y equipos informáticos, especialmente en las áreas que desarrolla la R. Sociedad Económica de Amigos del País de Badajoz. Allí colabora también, con idéntica generosidad, la doctora Carmen Araya, su mujer, junto a la cual realiza los viajes, la relación de cuyas rutas últimas nutre estos Cuadernos.
Como en los anteriores, el que aquí se reseña los condujo por buena parte de Polonia durante junio de 2025, constituyéndose en la más amena guía o vademecum (su sentido del humor es bien conocido) a través de un país tan rico en historia, monumentos, gastronomía, usos y costumbres, de todo lo cual se ofrecen sabrosísimos comentarios y excelentes y graciosos dibujos.
El matrimonio, acompañado por sus inseparables Luis y Mavi, aterriza (vuelo low-cost) en el aeropuerto Modlin, a unos 50 kms. de Varsovia. En la capital polaca les llamarán especialmente la atención el Palacio de la Cultura y la Ciencia, un apabullante regalo de la entonces URSS (1955), que más bien parecía el sello del imperialismo soviético; la catedral de San Juan Bautista; el antiguo Gueto (con el Museo judío Polín y el monumento a los héroes que se rebelaron contra los nazis) y la galería Farias (restos de un cenobio paleocristiano). Según se repetirá en posteriores entradas, los apuntes históricos, más el boceto de los edificios permiten hacerse una idea de cuanto visitan.
El traslado a Torún los conduce a la casa natal de Copérnico, el genial canónigo (1473-1543) que revolucionó la Astronomía merced a la teoría heliocéntrica. Admiran el centro cultural Jordanski, diseñado por el arquitecto español Fernando Menis. Poznan, Wroclaw y, sobre todo Cracovia, son ciudades repletas de monumentos, de los que se va dando cumplida relación, no sin detenerse con gusto en las pinturas más relevantes, como Dama del Armiño (Leonardo da Vinci), El buen samaritano (Rembrandt), la Vendedora de naranjas judía (Gierymski) o la Batalla de Grunwald (J. Matejko).
Las páginas dedicadas al campo de concentración Auschwitz-Birkenau (122-133) resultan conmovedoras por sus apuntes históricos y los desnudos dibujos de las cámaras de gas, alambradas eléctricas, pabellones del horror, hornos crematorios y chimeneas con los que forzaron a millones de desgraciados (judíos, pero también comunistas, homosexuales, gitanos, católicos y protestantes antisistema) a beber la negra leche del alba y cavar una tumba en los aires (P. Celan).
El regreso a Cracovia pone alivio a tanta angustia, con paseos por el barrio judío (sinagogas y camposanto) y visitas a la hermosa catedral de San Wenceslao (la del retablo gótico más grande del mundo y la famosa torre donde el trompetista, émulo de antiguas gestas, toca su melodía cada hora en punto). Y desde allí, al cálido aeropuerto de Badajoz.
Conste que no se ha atendido solamente a lo extraordinario. La fina pluma de Grau sabe gusta presentar así mismo el expreso Martini del Rubino café, el goulash sobre panqueque, las cervezas, helados, galletas de jengibre en algún rincón recoleto o el monótono paisaje de las inmensas llanuras polacas.
Germán Grau Lobato, Cuadernos de viaje. Polonia. Badajoz, Fundación CB, 2025.