Durante los días 8 y 9 de mayo de 2009 se celebraron entre Don Benito y Valle de la Serena los II Encuentros de Estudios Comarcales Vegas Altas, La Serena y La Siberia. Los responsables de la Federación de Asociaciones Culturales que los organiza (SISEVA) tuvieron el tino de dedicarlos a conmemorar el bicentenario de Donoso Cortés (1809-1853), aunque no fuesen la figura y obras del ideólogo extremeño los asuntos únicos de dichas jornadas. Los trabajos allí defendidos se recogen en un volumen de 564 páginas, de cuyo diseño y maquetación se encarga el infatigable Bartolomé Miranda Díaz, coautor también del estudio “El alojamiento de soldados y sus consecuencias sobre la población. El caso de Campanario en 1592”. Son muchas las comunicaciones interesantes, entre ellas las que suscriben Fernando Díaz Gil, “Una cuestión toponímica: Villanueva de la Serena en el siglo XIV”; Dionisio Á. Martín Nieto, “Aproximación al creador de la tortilla de patatas, el licenciado don José de Thesa Godoy y Malfeito”; Luis Vicente Peligrí, “Manuel de Luxán y la primera élite liberal extremeña: una aproximación” o Serafín Martín Nieto, “Los desencuentros familiares de los Ruiz Montenegro Torrella”.
Las conferencias en torno al creador de obras tan importantes como el polémico Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo, o de textos oratorios incandescentes (recordemos su Discurso sobre la situación de España, ha poco reeditado por la UBEx con amplio preliminar de Emilio Luis Méndez Moreno) las abre María del Carmen de la Montaña. Profesora de la Universidad de Extremadura, doctorada con la tesis La libertad en Donoso Cortés, desarrollaría el mismo tema en su intervención. Según ella, entre los textos del joven pensador (más próximo a las tesis liberales) y los de su madurez ultraconservadora no habría una ruptura radical, sino un proceso evolutivo. Lo que no puede obviarse es la concepción radicalmente pesimista que del hombre sostuvo el marqués de Valdegamas, fundamento de una antropología enfrentada a la propia ortodoxia católica.
Catedrático de Lengua Española en la Universidad de Navarra, Manuel Casado Velarde (Don Benito, 1948) aborda, sin profundizar mucho, las relaciones entre Donoso y los escritores de su época, cuando el romanticismo hacía furor en nuestro país. Apenas roza las poco felices que le enfrentarían con otro gran extremeño coetáneo, el bibliógrafo Bartolomé José Gallardo, cuyas ideas sociopolíticas, religiosas e incluso estéticas se encontraban en las antípodas de quien pronunciase el Discurso académico sobre la Biblia o, más aún, el Discurso sobre la Dictadura.
También Ricardo Donoso-Cortés y Mesonero Romanos (Madrid, 1923), Catedrático de Dibujo en la Escuela de Ingenieros Industriales, se ocupa sucintamente de las amistades entre su ilustre antecesor y algunos de los románticos , destacando la figura de Manuel José Quintana, otro escritor con raíces extremeñas.
Por último, José Miguel de Mayoralgo y Lodo (Cáceres, 1950), pariente del homenajeado y académico de la Real de Extremadura, recuerda que en la familia de Donoso abundaban los liberales, destacando a la vez la austeridad del eminente político (fue Ministro plenipotenciario de España en Berlín y Embajador en París), capaz de repartir su sueldo a los pobres y de mantenerse casi a nivel de pura subsistencia.
El volumen, que lleva prólogo de Dionisio Martín, presidente de SISEVA, está dedicado a la memoria de Diego Godoy Vances (+2009), corresponsal que fue del HOY en Castuera durante varios lustros. Se incluye la crónica que de estas II Jornadas aún le dio tiempo a redactar y en las que comenta detenidamente la obra La Esfinge de cristal, biografía de Donoso Cortés publicada por Antonio Pérez Carrasco.
AA.VV., II Encuentros de Estudios Comarcales Vegas Altas, La Serena y La Siberia. Valle de la Serena / Don Benito, SISEVA, 2011.