El mayor fruto de los encuentros, jornadas, congresos, simposios y eventos similares para investigadores, estudiosos y público interesado en los temas propuestos resulta la publicación de las actas respectivas. Afortunadamente, es costumbre bien asentada en nuestra Comunidad, donde se editan con encomiable pulcritud numerosos volúmenes de este tipo. Constituyen un extraordinario fondo, ya con muchos títulos digitalizados. Baste aducir, de los que conocemos mejor, los procedentes de las Coloquios Históricos de Trujillo y Navalmoral; las Jornadas Históricas de Llerena, Almendralejo, Zafra y R. Sociedad Económica de Badajoz; los combativos encuentros del GEHCEX y ARMHEX o las Jornadas sobre Humanismo Extremeño que viene organizando la R. Academia de Extremadura
Celebró ésta durante los días 16-18 de noviembre 2023 las XII Jornadas sobre Humanismo Extremeño. Tuvieron lugar en Plasencia, pues allí vino al mundo y vivió (en la segunda mitad del XVI) Luis de Toro, el personaje elegido ese año como tema de estudio. Se suma así a la nómina de escritores renacentistas naturales de Extremadura que en otros encuentros merecieran la atención de los mejores especialistas, convocados por la RAEX: Arias Montano, Casiodoro de Reina, El Brocense, Pedro de Valencia, Rui Lope de Segura, Diego López, Sorapán, Francisco de Arce, Cieza de León, Gonzalo Correas … constituyen una pléyade esplendorosa.
No se conoce bien la biografía de Luis de Toro. De probable origen judeoconverso (Plasencia tuvo una aljama numerosa), fue bachiller en Artes y Filosofía por Salamanca, donde también alcanzó el grado de Medicina. Trabajó como galeno de poderosas familias placentinas, entre ellas el marqués de Mirabel y el culto obispo Pedro Ponce de León.
El título de humanista lo merece por las cuatro obras que escribió (o de él conservamos): Discursos o consyderaciones sobre la materia de enfriar la bevida en que se tracta de las differentias de enfriar y del uso y propiedad de cada una, obra compuesta en 1569; De febris epidemicae et novae quae latine puncticularis, vulgo tavardillo et pintas dicitur, natura, cognitione et medela; el Compendio de los sucessos que en la vida del Emperador Carlos V de gloriosa memoria acontecieron. Los quales primero Antonio Doria escribió en Lengua Toscana y en la Hespañola después Luis de Toro y, sin duda, la que más popularidad le ha dado, Placentiae urbis et eiusdem episcopatus descriptio. De las compuestas en latín, existen traducciones contemporáneas. Apuntaré los trabajos defendidos en aquellas Jornadas.
María Jesús Pérez Ibáñez, profesora de Filología Latina en Universidad de Valladolid, desarrolló el tema “Medicina y humanismo y la Universidad de Salamanca en el siglo XVI (a propósito de Luis de Toro)”.
Jesús Gómez Gómez (n. Zarza Capilla), catedrático de Literatura Española en la Autónoma de Madrid, analizó los nexos posibles entre “Luis de Toro y el diálogo pedagógico en el renacimiento español”.
Manuel Mañas, que suscribe la voz correspondiente en el Diccionario de la R. Academia de la Historia, hizo un estudio lingüístico y literario de las dos obras latinas compuestas por Toro y concluye que “aun habiendo escrito obras técnicas (una de tono descriptivo, histórico y etnográfico, y otra de tema médico), aspira también a alcanzar la excelencia literaria, pues, como escritor, es un humanista formado en la lengua y literatura latinas de época clásica”.
Vicente Méndez Hernán, titular de Historia del Arte en la UEX, mostraría, la relación entre mecenazgo y arquitectura en Plasencia durante el siglo XVI, deteniéndose de modo especial en los espacios con destino a la teología, la literatura y el arte, de los que la ciudad del Jerte aún puede presumir.
Vicente González Martín (n. Ceclavín), catedrático de Filología Italiana en la Universidad de Salamanca, revisó la traducción española del Compendio de Antonio Doria, calibrando hasta qué grado Toro impuso en la misma libertad o fidelidad textual.
Agustín Muñoz Sanz, profesor titular de Patología Infecciosa en la UEX y prototipo hoy del médico humanista, disertó sobre ∫“El tifus exantemático. Las teorías y prácticas de Luis de Toro en el contexto de la medicina del XVI”.
Cerró el ciclo de ponencias Jesús López Martín, catedrático de Instituto, mostrando la configuración de estructura urbana de Plasencia en tiempos de Luis de Toro, con una población de 10.000 habitantes, cabecera de una diócesis y de un amplio alfoz
Quise contribuir a entender a nuestro personaje, presentado las relaciones con Extremadura sostenidas por su colega López de Villalobos (Zamora, c.1473-1549). Fue médico del Duque de Alba, los Reyes Católicos y Carlos V. Compuso también una importante obra científica, ensayística y literaria. De familia judeoconversa, trabajó asimismo para otros nobles castellanos, con muchos de los cuales mantendría correspondencia. Analizamos las cartas que envió a Gómez de Solís, obispo de Plasencia; Juan de la Parra, médico de Guadalupe; fray Francisco de los Ángeles (responsable de los Doce Apóstoles de Belvís) y Laso de la Vega (Badajoz). Villalobos vivió algún tiempo (a partir de 1525) junto al conde de Feria en Zafra, desde donde se escribió con D. Fadrique Enríquez, el Almirante de Castilla, cartas plenas de intencionalidad, guiños ideológicos y connotaciones múltiples. En sus Diálogos se localizan alusiones a personajes extremeños, algunos de los cuales lo recordarán, como Zapata de Chaves en su Miscelánea.
José Luis Bernal Salgado (ed.). Luis de Toro, un médico humanista en la Plasencia del siglo XVI. Trujillo, R. Academia de Extremadura, 2025