Natural de Madrid (1947), Araújo lleva residiendo en Navatrasierra,
próximo a Guadalupe, desde hace siete lustros. Allí puso casa y
huerto, convirtiéndose en agricultor, a la vez que construía una obra
intelectual extraordinariamente rica, con casi cien libros publicados.
Combinando estancia en aldea y recorridos por medio mundo, fue
convitiéndosen uno de los naturalistas españoles más reconocidos.
Entre otros importantes galardones, está en posesión del Premio GLOBAL
Mundial, que concede las Naciones Unidas y es considerado algo así
como el Nobel del ecologismo. El año 1999 recibió la Medalla de
Extremadura, que bien puede lucir con orgullo quien plantó con sus
propias manos más de 23.000 árboles. El 24 de marzo de 2012 tomaba
posesión de su silla en la Real Academia de Extremadura con un
discurso donde resumíó los contenidos de la obra aquí reseñada.
Éticas y poéticas del paisaje es un extenso ensayo (144 páginas) de
sorprendente estructura. Cuenta con un preámbulo donde se recogen
numerosas referencias autobiográficas y siete partes, cada una
dedicadas a los elementos básicos que constituyen la cosmovisión del
autor: sol, aire, agua, tierra, vivacidad, paisaje, tiempo y nosotros.
Sobre esos pilares, estéticamente contemplados, se constituyen los
principios éticos de la axiología propuesta por Araújo. Citas de sus
escritores predilectos, pictogramas chinos, aforismos y haikús de
propia creación, van enriqueciendo las reflexiones oportunas, en las
que luce una creatividad lingüística nada común, destacándose una
singular preferencia por los juegos de palabras.
Entre las ideas desarrolladas por Araújo, siempre más próximo a la
poesía que al academicismo filosófico, figuran las siguientes:
-Cada persona es de los lugares, ciclos y procesos que la han hecho
intelectual y físicamente posible.
-Es absurdo vender la propia vida por mercancías ue valen mucho menos.
– La moral puede y debe estar inspirada en el paisaje.
-La búsqueda de la opulencia ha descarriado nuestra civilización.
-La mejor fortuna consiste en vivir sin tensiones, dolor o miedo.
-Vivir en armonía con la Naturaleza constituye el ideal ético.
El volumen incluye también, según costumbre, la donosa contestación
ofrecida por el académico Feliciano Correas, quien, tras encarecer
los méritos del recipiendario, propone también sus propios puntos de
vistas para constuir un humanismo contemporáneo, acorde con la
Naturaleza.
Joaquín Araújo, Éticas y poéticas del paisaje. Trujillo, R. Academia
de Extremadura, 2012.