Volumen con 354 páginas, recoge los trabajos expuestos durante la XIIIª celebración de las jornadas históricas que vienen organizándose con reconocido éxito en Fuente de Cantos.
La conferencia inaugural estuvo a cargo de José Antonio Agúndez, Director General de la Promoción Cultural, quien hizo una ajustada síntesis de las actividades celebradas en Extremadura para conmemorar el segundo centenario de la Constitución de 1812: multitud de congresos, muestras, libros y reediciones facsímiles para resaltar “una de las contribuciones de mayor resonancia que España haya legado a la cultura cívica, política y jurídica universal”, según palabras del conferenciante, y en la que destacados extremeños desempeñarían indiscutible protagonismo.
Así lo reconoce Manuel Moreno Alonso, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla, autor del estudio panorámico “Extremadura en las Cortes de Cádiz”. Más precisos son Luis Garraín y Felipe Lorenzana, quienes suscriben un muy bien documentado estudio sobre Josef Casquete de Prado y Botello (Fuente de Cantos, 1756- Llerena, 1838). Este singular obispo, vinculado familiar y personalmente a la Orden de Santiago, llegó a presidir las Cortes de Cádiz y, pese a tener un ideario conservador (pero no tan absolutista, ni servil como algunos historiadores han dicho), sancionaría la Constitución de las mismas emanada. Si no fue un defensor ferviente del código liberal, según otras figuras eclesiásticas, tampoco se reveló como un prelado obstruccionista (que también los hubo). Ya en la ancianidad, fallecido Fernando VII, este hombre que controlaba su territorio con celo estricto, levanta la voz contra la ya inminente sublevación carlista, demandando no se encendiese la guerra civil, “el mayor mal que puede sobrevenir a una nación”.
Al mismo personaje dedican su no menos riguroso estudio Manuel López Fernández y Andrés Oyola Fabián. Buenos conocedores de la Baja Extremadura, exponen el papel desempeñado por Casquete en la vicaría de Tudía, que él administraba como responsable de la provincia santiaguista de León en nuestra región. Las revoluciones sociopolíticas que en España iban a experimentarse provocarán la extinción de dicho vicariato.
Juan Carlos Monterde estudia los pleitos territoriales desarrollados en buena parte de “las Cinco Villas Hermanas (Fuente de Cantos, Medina de las Torres, Monesterio, Calzadilla de los Barros y Montemolín), poseedoras de importantes latifundios, mientras Fermín Mayorga expone distintas actuaciones de la Inquisión de Llerena por tales predios. Apoyándose en las actas del temible Tribunal, recoge las actuaciones del Santo Oficio en la zona, entre los siglos XVI-XVIII, contra judaizantes, blasfemos, prostitutas, confesores solicitantes, clérigos borrachos o desobedientes, asesinos, perjuros, adúlteros, hechiceras, bígamos y otras personas que se conducían al margen de las normas, a todos los cuales el autor califica como “herejes” (en realidad, ninguna lo era).
Finalmente, tras el apunte en que Joaquín Castillo demuestra la capacidad política y de Godoy y su buen tacto para resolver (1804) problemas sociales como el surgido en el señorío de Zafra, Antonio Manuel Barragán-Lancharro se ocupa de la Caja de Ahorros y Préstamos de Fuente de Cantos, la primera de las que se fundaron (1905) en la provincia pacense y cuyos modélicosestatuto reproduce . El historiador resalta el importante papel que entidades como aquella desempeñerían, fomentado los créditos y seguros agrarios, combatiendo la usura y facilitando inversiones inteligentes.
Lorenzana de la Puente, Felipe (coord.), XIII Jornada de Historia de Fuente de Cantos. Asociación Culgural Lucerna y otras, 2013