Clama al cielo que la decrépita Europa considere a Turquía un «país seguro» para los refugiados. Es un eufemismo de la neolengua del poder que enmascara una verdad que no nos hará libres sino más esclavos de nuestro confortable miedo: pagamos a Turquía para que sea un gigantesco campo de concentración. Al frente está el […]