Hoy

img
Extremadura, Tierra de Brujas
img
Israel J. Espino | 23-07-2013 | 21:22

 

Ganas tenía de este libro. El compendio de las brujas y brujos extremeños condenados por la Inquisición. Casi nada.

El primer repaso exhaustivo escrito sobre la materia y el  octavo de Fermín Mayorga, gran experto en la Inquisición extremeña y escritor incansable nacido en Cheles, y ahora colaborador habitual (y esperemos que cada vez más) del programa Cuarto Milenio.

La Asociación “Extremadura Secreta”, en su empeño por rescatar el pasado más oculto de nuestra tierra, tuvo la suerte de presentar el libro en Mérida, y el placer de que viniera a presentarlo el propio autor. Lo que encontrarnos en este trabajo de investigación es, como afirma el propio Mayorga “el seguimiento del bien y el mal dentro de lo mágico, lo misterioso, el cielo y el infierno, lo fascinante y lo insólito”.

Así, entre sus páginas conoceremos a increíbles personajes que, por difícil que resulte creer, existieron en nuestros pueblos, como Bartolomé y la hija del Demonio, al Santero de Campanario y sus éxtasis, a Sor María  del Cristo, la monja que tenía un pacto con el diablo, a la monja poseída de Zafra o a  la Sibila de Fregenal.

Ante nuestros ojos desfilaran personajes como María Pizarra, transportada por los aires gracias a los demonios, la niña profetisa de Herrera del Duque, el saludador de Olivenza o el curandero Alonso Cabello, la Bruja de Siruela, la Hechicera de Galisteo o la de  Aceituna, o la curandera de Brozas.

Fueron muchas las brujas que pulularon por tierras extremeñas, mujeres que mezclaban los elementos   y alteraban la verdadera apariencia de las cosas. Algunas predecían el futuro, anunciando con sus oráculos el fin del mundo y otras catástrofes venideras; otras, en cambio, confundían con hechizos los sueños de los hombres, y las más diabólicas, con la fuerza de sus encantamientos y algún que otro veneno llegaban incluso a provocar la muerte.

No podían faltar los nombres propios en estas hijas del demonio o la ignorancia. Brujas como La Macharra de Garrovillas, La Lindica de la Haba, La Palanca de Montijo, La Corbacha de Barcarrota, La Panda de Llerena, La María de Salorino, La Novela de Villanueva del Fresno o La Berrona de de Villagarcía.

O la numerosa tropa hechicera que vivía en Jerez de los Caballeros, pueblo brujeril por excelencia donde operaban brujas con nombres tan sugestivos como La Campana, La Parda, La Fialla, la Chacona, La Pecera, la Losa, La Médica, La Valladares, La Chaparra o La Fraila.

Y aún le queda sitio al autor para rescatar maldiciones, hechizos y contrahechizos, creencias y amuletos, sortilegios y temores como los pechos alunados, lasánimas del purgatorio, los animales del diablo, el mal de ojo, el vudú castúo, la impotencia, los sahumerios, las oraciones a santa Marta, el Ánima Sola, las oraciones a las estrellas y los buscadores de tesoros.

 

Israel J. Espino y Fermín Mayorga

Todos son casos reales, investigados por el gran Fermín Mayorga en cientos de legajos polvorientos. Un instrumento único para los estudiosos, pero al mismo tiempo un libro apasionante para cualquiera que se interese por el mundo de la brujería histórica y por el oscuro mundo de la Inquisición española.

Esta joya en negro sobre blanco, que por ahora solo puede adquirirse a asociación Torre Isunza de Don Benito es un libro, decididamente, digno de entrar por la puerta grande y bajo palio en nuestra particular  Biblioteca Secreta.

Que lo disfruten.

 

 

Sobre el autor Israel J. Espino
Periodista especializada en antropología Entre dioses y monstruos http://extremadurasecreta.com/

Otros Blogs de Autor